En el marco de las políticas preventivas impulsadas por el Gobierno del Chubut, la Secretaría de Salud provincial ha ratificado la vigencia del nuevo esquema de inmunización infantil. Esta medida, que entró en vigencia el pasado 1 de enero por disposición del Ministerio de Salud de la Nación, consiste en el adelanto de la segunda dosis de la vacuna Triple Viral. El objetivo primordial de este cambio estratégico es fortalecer las defensas de la población pediátrica en una etapa crítica de su desarrollo, permitiendo una protección más temprana y efectiva contra enfermedades virales de alta contagiosidad.
La cartera sanitaria informa que todos los vacunatorios de la provincia cuentan con el stock necesario para dar respuesta a esta actualización del Calendario Nacional de Vacunación. Se convoca a las familias a acercarse a los centros de salud más cercanos para completar los esquemas de los menores, entendiendo que la vacunación oportuna no solo resguarda la integridad individual de cada niño, sino que funciona como una barrera comunitaria esencial para evitar la reintroducción de virus que pueden generar brotes epidemiológicos en la región.
Criterios de aplicación según el esquema vigente
La implementación de este cambio se organiza de manera específica según la fecha de nacimiento de los menores para garantizar una transición ordenada. Aquellos niños y niñas nacidos a partir del 1 de julio de 2024 son quienes se incorporan formalmente al nuevo cronograma, recibiendo su segunda dosis entre los 15 y 18 meses de vida, lo que los exime de la aplicación que anteriormente se realizaba a los 5 años. Por otro lado, quienes nacieron antes de esa fecha límite mantienen el esquema previo, debiendo completar su inmunización al iniciar la edad escolar. Asimismo, se recuerda que los nacidos durante el año 2021 deben cumplir con la dosis prevista dentro de la vacunación escolar obligatoria.
La importancia sanitaria de la Triple Viral
Esta vacuna representa un pilar irrenunciable para la salud pública debido a su probada seguridad y eficacia en la prevención de cuadros clínicos potencialmente graves. El sarampión, por ejemplo, destaca por su extrema facilidad de contagio y el riesgo constante de casos importados, mientras que la rubéola puede acarrear consecuencias devastadoras en contextos de embarazo, como el Síndrome de Rubéola Congénita. Finalmente, la parotiditis o paperas no es una afección menor, ya que sus complicaciones pueden derivar en cuadros de meningitis o afectar la fertilidad a largo plazo, razones por las cuales el cumplimiento del esquema completo resulta fundamental para la sociedad.
E.B.W.