Lo que comenzó como un pronóstico de inestabilidad se ha convertido en una realidad para los habitantes de la cordillera, ya que en este preciso momento se registran precipitaciones sobre la ciudad de Esquel y sus alrededores. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente el alerta amarillo para las zonas de Futaleufú, la meseta de Cushamen, Languiñeo y Tehuelches, extendiendo la advertencia hacia el centro y norte de la provincia. La llegada del agua marca el inicio de una jornada dominical marcada por condiciones climáticas adversas que se espera se intensifiquen con el correr de las horas.
El organismo oficial detalla que el área continuará siendo afectada por tormentas de variada intensidad, algunas de las cuales podrían ser localmente fuertes. Estos fenómenos meteorológicos actuales están acompañados por una importante actividad eléctrica y el riesgo latente de caída de granizo en sectores puntuales de la meseta. Además, se prevén ráfagas de viento que podrían complicar la visibilidad y el tránsito en las rutas de la región, por lo que se solicita a los conductores extremar las precauciones ante la calzada húmeda y la persistencia de las lluvias.
En cuanto al volumen de agua, se estima que los valores acumulados oscilen entre los 15 y 30 milímetros, pudiendo ser superados de forma puntual en cortos periodos de tiempo. Las autoridades de Protección Civil reiteran la importancia de no realizar actividades al aire libre y asegurar cualquier elemento que pueda ser desplazado por el viento. Se espera que estas condiciones de inestabilidad se mantengan durante el resto de la tarde y la noche, comenzando a mejorar recién hacia la madrugada del lunes en toda la zona cordillerana.
E.B.W.