RED43 sociedad #EsquelEspeciales RED43
21 de Junio de 2026
sociedad |

Jorge Montesino: una vida dedicada a enseñar, acompañar y formar generaciones

Con más de tres décadas formando jóvenes dentro y fuera de las aulas, repasa una trayectoria marcada por la vocación, los valores y el compromiso con cientos de chicos de toda la provincia.

Escuchar esta nota

Por Elisabet Blanco Wegrzyn y Rocío Germillac. 

 

 

Hay personas que dejan huellas silenciosas en la vida de los demás. No aparecen en los grandes titulares ni buscan reconocimiento, pero su trabajo transforma historias. Jorge Montesino es una de ellas.

 

Después de una extensa carrera en la educación, que lo llevó a desempeñarse como maestro, profesor, bibliotecario, coordinador y responsable de una residencia estudiantil, hoy disfruta de una nueva etapa. Sin embargo, hay algo que no cambió: su deseo de seguir formando jóvenes.

 

"Realmente estoy muy conforme con toda mi trayectoria porque pude vivenciar y aprender muchas cosas a lo largo del tiempo", resume.

 

 

 

El camino hacia la docencia

 

La historia de Montesino comenzó entre escuelas rurales y mudanzas familiares. Su primer grado lo cursó como alumno interno en la Escuela N° 37. Más tarde, ya instalado en Esquel junto a su familia, continuó sus estudios en distintas instituciones de la ciudad.

 

Aunque su padre imaginaba para él un futuro ligado a la construcción, pronto descubrió cuál era su verdadera vocación. "A mí siempre me gustó la docencia. Me gustó estar con los chicos y enseñar", recuerda.

 

Esa decisión marcaría el rumbo de toda su vida. Durante décadas trabajó en distintos roles dentro del sistema educativo y llegó a acompañar a generaciones enteras de estudiantes de toda la provincia.

 

 

 

Una residencia, cientos de historias

 

Uno de los capítulos más importantes de su carrera fue el tiempo que pasó al frente de una residencia estudiantil.

 

Durante 17 años convivió con jóvenes provenientes de distintos puntos de Chubut y desarrolló un proyecto pedagógico que todavía recuerda con orgullo. "Hoy tengo exalumnos de todos los lugares de la provincia. De Gastre, Cushamen, Piedra Parada, Las Plumas y muchos otros lugares", nos cuenta.

 

La experiencia no solo le permitió enseñar, sino también conocer distintas realidades, culturas y formas de vida: "Estoy muy agradecido a toda la gente que me dio el espacio de compartir la educación, no solamente a los docentes, sino también a los auxiliares, cocineras, porteros y asistentes que ayudan a mantener la educación activa".

 

 

 

El deporte que cambió su vida

 

Mientras se formaba como docente apareció otra pasión que nunca abandonó: el vóley.

 

Aunque sus primeros pasos en el deporte fueron en el básquet, pronto encontró en la red y la pelota su lugar definitivo. "A los 18 años conformé mi primer grupo de vóley y de ahí no dejé más el vóley, tanto en la práctica como en la enseñanza", recuerda con nostalgia y orgullo. 

 

Como jugador fue campeón provincial y representó a Chubut en competencias fuera de la provincia. Más tarde llegarían los desafíos como entrenador, una tarea que desarrolló en localidades como Esquel, Trevelin, Tecka, Costa y Sarmiento.

 

Con el tiempo también tuvo la posibilidad de dirigir selecciones provinciales y volver este año a representar a Chubut como entrenador. 

 

 

 

Enseñar también desde una cancha

 

Para Montesino, el vóley nunca fue solamente un deporte. Su mirada siempre estuvo puesta en la formación de las personas y en los valores que pueden construirse a través de la actividad física.

 

"Los hábitos son una de las cosas que más se han perdido. El celular es útil, pero muchas veces los chicos están pensando en el teléfono y no en lo que están haciendo", advierte. 

 

Por eso, en cada entrenamiento intenta reforzar cuestiones como la responsabilidad, el compañerismo y el respeto: "Tratamos de que los chicos compartan, se integren y disfruten. El deporte también sirve para eso".

 

Los resultados deportivos acompañan ese trabajo. En los últimos meses sus equipos obtuvieron títulos y subcampeonatos provinciales y regionales, consolidando un proyecto que sigue creciendo.

 

 

 

Un sueño que recién empieza

 

Lejos de pensar en el retiro definitivo, la jubilación abrió una nueva etapa. Hace pocas semanas puso en marcha la Escuela de Vóley Montesino, un proyecto que venía imaginando desde hace tiempo y que ya reúne a decenas de chicos y chicas de distintas edades.

 

"Mi objetivo es llegar a fin de año con 100 alumnos y hoy ya tenemos 85", destaca con entusiasmo.

 

La escuela lleva su apellido, pero la idea va mucho más allá de un reconocimiento personal: "Quiero que el día de mañana alguien tome la posta y siga teniendo el mismo nombre. Que quede para la historia".

 

 

 

El legado más importante

 

Cuando habla de logros, Montesino no menciona campeonatos ni trofeos: piensa en las personas.

 

Recuerda a los alumnos que crecieron, a las familias que confiaron en él y a los jóvenes que hoy continúan vinculados al deporte: "Hace poco me llegó la noticia de que un jugador que tuve en Trevelin está jugando en Primera en Gimnasia de Buenos Aires. Para mí es una satisfacción enorme".

 

Por eso, al repasar su recorrido, los agradecimientos ocupan un lugar central: "Agradezco a todos los directivos que tuve, a los compañeros de trabajo, a las instituciones deportivas y especialmente a los papás, que siempre confiaron en mí".

 

Después de toda una vida dedicada a la educación y al deporte, Jorge Montesino sigue haciendo lo que más le gusta: acompañar, enseñar y ayudar a crecer. Algunas vocaciones no terminan con una jubilación, simplemente encuentran nuevas maneras de seguir dejando huella y Jorge es el claro ejemplo. 

 

 

 

Agradecemos a Jorge por brindarnos esta entrevista y seguir formando generaciones de deportistas en la ciudad. 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error