Ubicado en la intersección de las avenidas Perón y Ameghino, el tradicional muñeco de nieve de Esquel volvió a convertirse en protagonista. En esta oportunidad, fue vestido con la camiseta número 10 de la Selección Argentina y las tres estrellas que representan las conquistas mundialistas, sumándose al fervor que despierta el equipo nacional.
La figura, que desde hace décadas recibe a vecinos y turistas, es uno de los símbolos más representativos de Esquel. Su historia comenzó en 1979, cuando estudiantes y docentes de la Escuela Politécnica lo construyeron para promocionar la Fiesta Nacional del Esquí. Con el paso de los años, el muñeco se transformó en un punto obligado para las fotografías y recuerdos de quienes visitan la ciudad.
Con sus característicos esquíes y ahora envuelto en celeste y blanco, vuelve a captar la atención de quienes transitan por el lugar mientras la ciudad aguarda una nueva temporada invernal.
No es la primera vez que el muñeco cambia de apariencia. A lo largo de los años ha acompañado distintas fechas, celebraciones y campañas, luciendo atuendos especiales que reflejan el sentir de la comunidad. En esta ocasión, el homenaje está dedicado a la Selección Argentina y a los colores que unen a millones de personas en todo el país.
Una tradición que se renueva y que mantiene viva una de las postales más entrañables de Esquel.
R.G