El secretario de Bosques del Chubut, Abel Nievas, realizó un balance de la última temporada de incendios forestales y destacó el fuerte impacto registrado en comparación con años anteriores.
“Según las estadísticas de nuestro servicio fueron 65 alarmas con una cantidad de hectáreas afectadas de 62.000. En estadísticas de 11 años, involucrando el gran incendio de Cholila, son 151.000 hectáreas lo que se quemó. Este año afectó 62.000, que es casi un 40% de la cantidad de hectáreas que se había afectado en 11 años”, señaló.
Nievas explicó que el escenario ya había sido anticipado y que se trabajó en herramientas para enfrentar la temporada: “Esto es un poco lo que veníamos anticipando, de poder sacar la ley, los decretos de emergencia ígnea anticipados para contar con los fondos necesarios para afrontar dichos eventos”.
El funcionario detalló que los incendios comenzaron a registrarse desde noviembre y se intensificaron durante el verano, con un foco de gran magnitud en la zona de Puerto Patriada. “Fue el incendio de mayor magnitud de esta temporada, en el cual tuvimos ciertas complejidades”, explicó.
En ese sentido, remarcó el impacto de las condiciones climáticas: “Los desafíos que nos pone la naturaleza con el cambio climático, la poca cantidad de agua llovida en el invierno, la disponibilidad del combustible para arder y las condiciones donde se produjo el incendio”.
El operativo demandó un despliegue inédito de recursos humanos y materiales. “En los momentos más complejos, nosotros andábamos alrededor de las 500 personas trabajando”, indicó.
Ante la magnitud de los focos, el secretario explicó que debieron priorizar la protección de viviendas: “Sacrificar áreas significa, visto al nivel de operatividad, del recurso que tenés, no podés combatir todos. Entonces se le da prioridad a las zonas de interfase”. Y agregó: “Los 10 primeros días de este incendio nos dedicamos casi a cuidar casas, salvar casas”.
En comparación con eventos anteriores, destacó que el impacto en viviendas fue menor: “Si lo comparamos con el incendio del 2021, que se quemaron 500 casas, este incendio que pasó por áreas de mucha población fue afectado en 53 casas más o menos”.
Nievas también hizo referencia a la intensidad de los incendios, citando evaluaciones de especialistas internacionales: “El equivalente de la energía que producían estos incendios en sus momentos más críticos era más o menos parecido a 10 bombas atómicas Hiroshima”.
Además, advirtió sobre cambios en el comportamiento del fuego: “Tuvimos noches donde avanzó tanto el incendio como avanzaba de día… hemos registrado casi 29 grados en algunos días, y esto afecta muchísimo también, te da otro tipo de comportamiento”.
Finalmente, planteó la necesidad de reforzar la prevención y avanzar en nuevas normativas que contemplen la realidad actual de los incendios forestales. “No puede ser siempre del Estado la responsabilidad… hay una cuestión también de tres niveles de responsabilidad”, sostuvo, al señalar que deben involucrarse tanto la provincia como los municipios y los propios vecinos.
En ese sentido, remarcó que muchas de las situaciones críticas se vinculan con la acumulación de material combustible en zonas habitadas y la falta de adecuación de los espacios: “Principalmente una de las cuestiones más importantes de por qué suceden estos grandes incendios y tienen este comportamiento es la gran acumulación de biomasa que se produce”.
Nievas anticipó que desde la Secretaría ya trabajan en nuevas medidas para abordar esta problemática: “Esto plantea a la Secretaría, a la provincia, desafíos también en cuestiones de normativas, las cuales vamos a estar analizando”. Y agregó que la intención es avanzar en regulaciones con mayor alcance: “Seguramente para junio o julio ya vamos a tener algunas y la idea es no solamente sacarlas por resolución desde la Secretaría, sino darle una escala más de relevancia y por decreto con el gobernador”.
R.G