03 de Abril de 2026
sociedad |

Descubren una nueva especie de erizo violeta en las profundidades del Mar del Plata

Investigadores argentinos nombraron a una nueva especie en honor al país tras hallarla en el cañón submarino Mar del Plata. Es una criatura única que cuida a sus crías bajo sus espinas a 2.000 metros de profundidad.

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En las profundidades del cañón submarino Mar del Plata, un equipo de científicos argentinos logró un hito para la biología marina: el descubrimiento de un nuevo género y especie de erizo de mar. Bautizado como Bathycidaris argentina, este pequeño ejemplar violeta de apenas 2 centímetros de ancho se convierte en un símbolo del potencial de la ciencia nacional para explorar los rincones más remotos de nuestro mar.

 

El hallazgo fue liderado por Jonathan Flores (IBIOMAR-CONICET), junto a Martín Brogger y Mariano Martínez (MACN-CONICET). Los ejemplares fueron recolectados a profundidades que oscilan entre los 1.100 y 1.950 metros, donde la presión es aplastante y la luz solar es inexistente.

 

A pesar de estas condiciones, el erizo desarrolló estrategias de supervivencia asombrosas:

 

Cuidado parental: A diferencia de otros erizos, las hembras de esta especie protegen a sus embriones alrededor de la boca, resguardándolos con sus espinas hasta que son juveniles capaces de valerse por sí mismos.

 

Oasis de vida: Sus espinas funcionan como "puntos de anclaje" para otros animales pequeños como gusanos y mini pepinos de mar, en un fondo marino donde predomina el fango y escasean los sitios firmes donde sujetarse.

 

El descubrimiento no fue casualidad, sino el resultado de más de diez años de campañas oceanográficas a bordo del buque Puerto Deseado. "A veces la red llegaba llena, otras vacía", recordó Flores sobre el exhaustivo trabajo de recolección en el Atlántico Sur. Tras la captura, el equipo combinó análisis morfológicos con técnicas de genética avanzada para confirmar que, efectivamente, estaban ante algo nunca antes visto en el mundo.

 

El cañón Mar del Plata se extiende unos 250 kilómetros mar adentro y es considerado un "punto caliente" de biodiversidad. Desde 2012, las investigaciones en la zona han permitido descubrir decenas de nuevas especies de corales, caracoles y estrellas de mar.

 

Este descubrimiento es un recordatorio de la importancia de la investigación científica para la soberanía: "No se puede conservar lo que no se conoce", sentenciaron los investigadores, subrayando la necesidad de proteger estos ecosistemas frente al cambio climático y la actividad humana.



M.G

 

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