Científicos que trabajan en el Parque Provincial Patagonia Azul, en la costa atlántica de nuestra provincia, lograron registrar a lo largo de la actual temporada de verano más del doble de ejemplares de ballenas jorobadas que las que avistaron el año anterior.
Desde el Proyecto Patagonia Azul que lleva adelante la Fundación Rewilding Argentina, dieron a conocer que entre octubre de 2025 y abril de 2026 realizaron “más de cien salidas” de avistaje “con un 93% de efectividad”, es decir que, en casi todos los casos llegaron a visualizar al menos una ballena jorobada.
En el estudio que difundió a través de sus redes sociales, Rewilding Argentina certificó un total de 138 casos registrados, cuando en la temporada pasada rondaron los 60.
“Cada salida confirma lo mismo: las ballenas encuentran en el Parque Provincial Patagonia Azul un ambiente sano. Así, paso a paso, el área se va consolidando como un verdadero santuario de ballenas”, indica el informe.
Según el informe, de las 138 ballenas jorobadas que registraron en las salidas del período 2025-26, 23 ya habían sido avistadas en temporadas anteriores en tanto que 115 son registros nuevos.
En el período 2024-25, los registros nuevos fueron menos de 50 y los reavistamientos no llegaron a 20, mientras que en 2023-24, estuvieron por debajo de 20 y de 10, respectivamente.
“En cada navegación, la fotoidentificación cumple un rol central porque, a partir de las marcas naturales en la aleta caudal, es posible reconocer individuos y eso nos permite construir un catálogo propio”, explicaron desde la organización ambientalista.
“La acumulación de estos datos, temporada tras temporada, permite evidenciar zonas de alto aprovechamiento, tiempos de permanencia en el lugar, y posibles funciones del hábitat, como la alimentación”, agregaron.
La ballena jorobada puede medir hasta 16 metros y pesar 3.000 kilos. Aunque vive en todos los océanos, su presencia es más frecuente en algunos lugares, y Patagonia Azul, en la Argentina, es uno de esos. La Fundación Rewilding comenzó a registrarla y fotografiarla a partir de 2021. En total, desde entonces, han sido identificados más de 250 ejemplares.
Menos frecuentes que la ballena franca austral o la ballena sei en las aguas argentinas, las jorobadas tienen atributos que las hacen únicas y convierten los avistajes en un privilegio.
Además de su tamaño imponente, poseen un repertorio distintivo de acrobacias y vocalizaciones. Son particularmente curiosas: no es raro verlas asomarse y quedarse observando, como estudiando a quienes las observan.
Saltan, giran, golpean la superficie con sus aletas —largas como alas— y se sumergen exponiendo la cola en un espectáculo visual que se aprecia de forma privilegiada en las aguas de Patagonia Azul.