Durante la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el intendente de Esquel, Matías Taccetta, se refirió a las denuncias presentadas en su contra y cuestionó las críticas hacia inversores vinculados a proyectos que se analizan para la ciudad.
En ese contexto, el jefe comunal sostuvo que algunas acusaciones responden a motivaciones políticas. “Lamentablemente, ya sea por envidia, por incapacidad, por egoísmo o mezquindad política me han denunciado penalmente, han querido ensuciar lo más valioso que tengo, mi apellido y los valores inculcados por mis padres”, afirmó.
Taccetta también apuntó contra quienes cuestionaron públicamente a empresarios interesados en invertir en la ciudad. “Asimismo, han dicho barbaridades de los inversores”, agregó.
El intendente señaló que estas situaciones se repiten cada vez que la gestión impulsa proyectos de desarrollo. “Hemos tenido que presenciar el espectáculo circense que nos tienen acostumbrado cada vez que nuestra gestión logra que la ciudad empiece a caminar por un sendero de progreso y crecimiento”, expresó.
En esa línea, cuestionó las acusaciones públicas realizadas contra potenciales inversores. “Acusar a inversores de narcotráfico, trata, lavado… hacerlo con la liviandad con la que lo hicieron, sin saber siquiera cuál es el proyecto, cuál va a ser la inversión, cuántos puestos de trabajo estarán generando y cuál es la historia hotelera de la compañía interesada”, sostuvo.
Según afirmó, este tipo de planteos “no solo es una ofensa para quienes trabajamos incansablemente para transformar la ciudad sino también un acto de inmadurez política que desalienta todo interés que generamos ante los potenciales inversores”.
Finalmente, Taccetta lanzó una crítica directa a quienes realizaron esas acusaciones. “Si quieren interiorizarse más sobre lavado, blanqueo, dinero mal habido y hoteles en la Patagonia diríjanse al Tribunal Oral Federal N° 5 y pidan el expediente de la causa Hotesur - Los Sauces. No todos gobernamos ni gestionamos de la misma manera”, concluyó.
R.G.