En una jornada de cesura de juicio tras el veredicto del jurado popular, las partes presentaron sus pedidos de pena para Emanuel Sebastián Rojas, declarado culpable por el homicidio simple de Oscar Adolfo Gutiérrez. El Fiscal General, Fidel González, solicitó una condena de 18 años de prisión, mientras que la querella particular pidió 22 años. Por su parte, la defensa solicitó el mínimo de la escala penal, que parte desde los 8 años.
Un punto central de la audiencia fue el pedido de unificación de penas. Rojas contaba con una condena previa de tres años de ejecución condicional, dictada en 2020. Al haber cometido este nuevo delito antes del vencimiento de los plazos legales, la fiscalía solicitó una pena única de 21 años de cumplimiento efectivo, mientras que la querella elevó la pretensión a 25 años.
El fiscal González basó su requerimiento en la "violencia desmedida" del hecho, detallando que la víctima recibió ocho estocadas en zonas vitales. Entre los agravantes, el Ministerio Público mencionó la destreza de Rojas en el manejo de armas blancas —vinculada a su práctica de caza— y la condición de indefensión de Gutiérrez, quien se encontraba en estado de ebriedad al momento del ataque.
Según la reconstrucción fiscal, el condenado no mostró clemencia e incluso regresó a la vivienda para agredir a la víctima mientras esta agonizaba en el suelo.
La querella hizo hincapié en el daño "inconmensurable" causado a los padres, hermanos y a los tres hijos de la víctima, señalando que el crimen destruyó el proyecto de vida de los menores.
Como único atenuante, la fiscalía reconoció la juventud de Rojas (22 años), aunque remarcó su plena capacidad para comprender la criminalidad de sus actos. La defensa, en tanto, intentó introducir el arrepentimiento y una supuesta provocación previa como factores para reducir la sanción.
Tras escuchar los alegatos de clausura, la jueza técnica informó que se tomará el plazo legal correspondiente para dictar la sentencia definitiva.
M.G