El incendio que se originó en el Parque Nacional Los Alerces y que actualmente se encuentra bajo jurisdicción provincial mantiene su estado activo en el sector de Villa Lago Rivadavia. Durante la jornada del 8 de febrero, las cuadrillas de combate centraron sus esfuerzos en diversos puntos estratégicos para frenar el avance de las llamas y asegurar los perímetros ya trabajados. En el área de Matuka, Bomberos Voluntarios de Lago Puelo junto a personal de Protección Ciudadana y la Base Cholila realizaron intensas tareas de enfriamiento sobre puntos calientes detectados. Esta labor de vigilancia y enfriamiento se extendió también al sector de Rubinstein, donde tras una reactivación nocturna, brigadistas de Entre Ríos y de la base local trabajaron de forma mancomunada para controlar el rebrote de fuego.
La labor interprovincial fue clave en la zona de la veranada de Sánchez Core, donde delegaciones de Córdoba, Neuquén y Santa Fe ejecutaron recorridos de detección y reforzaron las líneas de defensa utilizando herramientas manuales y equipos de agua. Por otro lado, sectores críticos como Villarino presentaron desafíos mayores debido a las condiciones meteorológicas. Allí, el personal avanzó en la construcción de fajas cortafuegos con el apoyo de un helicóptero con helibalde; sin embargo, las fuertes ráfagas de viento obligaron al repliegue terrestre de los combatientes al impedir la operación segura de las aeronaves.
En Cerro Negro y el sector de Goya, la maquinaria pesada de la Dirección Nacional de Vialidad y del Servicio Provincial de Manejo del Fuego resultó fundamental para la apertura de fajas que conectaron los sectores de defensa. En estos puntos, brigadistas de Corcovado, Trevelin y Esquel, apoyados por Bomberos de la Policía de Buenos Aires, realizaron enfriamientos directos sobre el perímetro. El despliegue total alcanzó los 199 agentes afectados al operativo, con 111 combatientes en la línea de fuego y un soporte logístico de 32 camionetas, 4 autobombas y 7 medios aéreos que operan según la visibilidad y el viento lo permiten.
Imagen del fotógrafo Aníbal Aguaisol
E.B.W: