RED43 sociedad
06 de Febrero de 2026
sociedad |

La Reina Máxima cambió la corona por el casco, practica tiro y será un soldado más

Realiza entrenamiento militar para convertirse en reservista de los Países Bajos. No tiene privilegios y entrena a la par de los demás. 

Escuchar esta nota

La imagen sorprendió incluso en los Países Bajos. Máxima Zoroguieta apareció vestida con uniforme militar y participando activamente de un entrenamiento de alta exigencia junto a las Fuerzas Armadas neerlandesas, una escena poco habitual para una figura de la realeza y que rápidamente llamó la atención por su nivel de intensidad.

Lejos de tratarse de una actividad simbólica o protocolar, la reina se sumó a una jornada completa de formación militar que incluyó pruebas físicas y ejercicios tácticos. La decisión no respondió a una obligación institucional, sino a una elección personal vinculada al contexto internacional y a su interés por involucrarse de manera más directa en cuestiones de seguridad.

 

Desde la Casa Real de los Países Bajos explicaron el trasfondo de esta determinación con una definición clara: “Nuestra seguridad ya no puede darse por sentada, y ella, como muchos otros, desea contribuir a ella”. La frase dejó en evidencia que la participación de Máxima no es decorativa ni excepcional, sino parte de un compromiso concreto.

La formación comenzó oficialmente a principios de febrero, cuando la reina fue nombrada reservista del Ejército Real mediante un Decreto Real. A partir de ese momento, inició un proceso de instrucción que la coloca en igualdad de condiciones con el resto de los integrantes de la reserva, sin beneficios especiales por su rango o rol público.

 

Las primeras imágenes difundidas por el Ministerio de Defensa mostraron a Máxima atravesando distintas instancias del entrenamiento. Entre ellas, prácticas de resistencia física, ejercicios de autodefensa, pruebas de puntería, lectura de mapas, escalada y actividades acuáticas. “El entrenamiento que Su Majestad está recibiendo incluye todos los componentes militares prácticos y teóricos necesarios para convertirse en reservista”, detallaron oficialmente.

 

En los Países Bajos, el rol de los soldados reservistas es voluntario, pero exige el cumplimiento estricto de los mismos estándares que rigen para las fuerzas regulares. Quienes eligen ese camino deben sostener entrenamientos, evaluaciones y actualizaciones permanentes. En ese marco, la participación de Máxima dejó en claro que no hay excepciones, ni siquiera para una reina.

El dato no es aislado dentro de la familia real. La princesa heredera Amalia comenzó su propia formación militar en 2025, mientras que el rey Guillermo Alejandro completó en el pasado su entrenamiento en la Marina Real. La incorporación de Máxima se inscribe, así, en una línea de compromiso activo con las fuerzas armadas del país.

 

Más allá del impacto visual, el trasfondo del entrenamiento revela una faceta menos conocida de la reina. Lejos del protocolo y los actos formales, Máxima Zoroguieta se mostró dispuesta a asumir un rol exigente, físico y disciplinado, alineado con una visión de responsabilidad y participación directa.

 

 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error