A tres semanas de haber abierto sus puertas en la esquina de Roca y Alvear, frente al Banco Nación, la nueva carnicería de Marcos Codesal se presenta como el renacer de una historia con raíces profundas. Hijo del emblemático Raúl Antonio Codesal, Marcos asume el compromiso de mantener viva la mística de "Los Huincas", el comercio que su padre lideró por más de cuatro décadas en la ciudad. Según explica el propio protagonista, su intención principal es seguir el camino marcado por su progenitor, aunque reconoce con humildad que le toca llenar un zapato bastante grande debido a la trayectoria de su padre.
Este nuevo proyecto fue posible gracias a una gran inversión en maquinaria y, sobre todo, al apoyo incondicional de su círculo íntimo. Marcos destaca que estuvo acompañado por amigos y familiares, mencionando especialmente la mano que le dio la familia Vasquez y el trabajo de su primo Gustavo en las instalaciones. Esta red de contención permitió transformar el esfuerzo en una realidad que ya emociona a los vecinos que se acercan al mostrador. Al respecto, Marcos recuerda conmovido que fue muy lindo abrir y ver a personas grandes recordando el negocio de antes, la historia de su viejo y a los hijos que le contaban que solían venir a ese mismo lugar.
En cuanto a la propuesta gastronómica, el enfoque se aleja de lo industrial para priorizar lo artesanal y la buena atención. Aunque la demanda de los clientes lo está empujando a incorporar próximamente el cerdo para recrear los famosos chorizos de su padre, los elaborados actuales ya han cosechado excelentes críticas. Marcos sostiene que su meta para el 2026 es que el cliente se vaya contento, pudiendo comprar una buena tira de asado y un producto de calidad a precios accesibles. Para cumplir con este objetivo, el local mantiene sus puertas abiertas de lunes a sábados de 9 a 13:30 y de 17 a 22 horas, mientras que los domingos atiende durante la mañana hasta las 14 horas.
E.B.W.