Federico Sturzenegger planteó un escenario de fuerte transformación demográfica para Argentina durante las próximas tres décadas, con una posible migración de unos 4 millones de personas desde el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hacia distintas regiones del país.
El funcionario realizó esta proyección al referirse al impacto que podrían tener el desarrollo energético, la minería, el agro y la economía del conocimiento sobre la distribución de la población. Según sus cálculos, aproximadamente la mitad de ese movimiento tendría como destino la Patagonia.
La Patagonia, uno de los principales destinos
Sturzenegger estimó que alrededor de 2 millones de personas podrían radicarse en la región petrolera y gasífera de la Patagonia durante los próximos 30 años. En particular, en exposiciones anteriores vinculó este crecimiento con el desarrollo de Neuquén y Río Negro y con la expansión de la actividad energética.
El planteo aparece asociado principalmente al crecimiento de Vaca Muerta y a las inversiones que, según el Gobierno nacional, podrían ampliar la actividad energética y generar nuevos puestos de trabajo y servicios alrededor de esos proyectos.
Otros 2 millones hacia el norte
La otra mitad de la migración proyectada estaría vinculada con provincias del norte. Sturzenegger calculó movimientos de aproximadamente un millón de personas hacia San Juan y Catamarca, y otro millón hacia Salta y Jujuy, en relación con el desarrollo de proyectos mineros.
El ministro presentó estos movimientos como parte de una posible modificación de la distribución histórica de la población argentina, marcada durante décadas por la concentración de habitantes, empleo y actividad económica en el AMBA.
La cifra de 4 millones constituye una proyección planteada por Sturzenegger para un horizonte de 30 años, y no una estimación de población ya confirmada. El escenario fue presentado en el marco de sus exposiciones sobre el impacto demográfico que podrían generar las inversiones en energía y minería.
MA