La presencia de equinos en las calles genera preocupación en los vecinos. Cómo es el circuito de denuncias, el trabajo policial, las multas municipales y los nuevos requisitos sanitarios nacionales.
En distintas zonas periféricas y barrios de Esquel, la presencia de caballos atados o sueltos en la vía pública representa un peligro constante para la circulación. Frente a este escenario, la responsable del área de Fauna Urbana de la Municipalidad de Esquel, Patricia Giacobone, detalló cómo se canalizan los reclamos vecinales, cuál es la intervención de las fuerzas policiales y cuál es el destino de los animales que son retirados de la calle.
Ante un aviso sobre equinos en la vía pública, el protocolo inicial queda en manos de las dependencias policiales, ya que el área municipal no dispone de los medios técnicos para la captura y el traslado de este tipo de animales. Al respecto, Giacobone explicó que ante el llamado de un vecino a la policía, Comisaría Primera o Segunda, la Policía aparta al animal y da intervención a la División Abigeato.
Una vez que el personal policial retira los ejemplares de la calle, son trasladados a las instalaciones del hipódromo local a partir de un acuerdo institucional. Es en esa instancia donde la Dirección de Fauna Urbana toma las actuaciones administrativas para aplicar las multas correspondientes según lo establecido por las ordenanzas municipales vigentes. "Si se conoce quién es, se le aplican las multas; si no, por marca lo averiguamos", indicó la funcionaria sobre el proceso de identificación de los propietarios.
En los casos en que los equinos no posean marca visible ni sean reclamados por un dueño, pasan formalmente a ser propiedad del Municipio. Sobre la resolución de estas situaciones, Giacobone remarcó que las ordenanzas disponen su entrega en adopción bajo estrictos criterios de cuidado. "Siempre los donamos, respetando todo lo que es el bienestar animal. Se los entregamos a vecinos y les hacemos el seguimiento correspondientes", afirmó la responsable de la cartera.
A la par de los procedimientos locales de secuestro y sanción, rigen las nuevas normativas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuestas en la Resolución 831/2026 para el traslado y la identificación de equinos. La medida incorpora la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) y el Pasaporte Equino Digitalizado (PED), fijando el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para la emisión de libretas en papel. Asimismo, el régimen establece el uso obligatorio de microchip electrónico individual a partir del 1 de marzo de 2027, el cual deberá estar asociado al registro oficial del animal para habilitar cualquier movimiento interjurisdiccional o traslado entre establecimientos.
EBW