Desde Paso del Sapo, una pequeña localidad en el interior de la provincia del Chubut, Lucas Ancaten logró construir una trayectoria que lo llevó a ubicarse entre los referentes del lanzamiento de jabalina a nivel provincial y nacional.
Tras defender los colores de la provincia y del país en certámenes sudamericanos, y luego de años de preparación en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) de Buenos Aires, hoy encara una nueva etapa: transmitir lo aprendido a las nuevas generaciones.
Junto a la profesora Adriana Garzón, Ancaten estará al frente de un campus de perfeccionamiento en técnicas y entrenamiento de lanzamiento de bala y jabalina. La propuesta busca consolidarse como un pilar clave dentro del programa de los Juegos Comunales que promociona Chubut Deportes.
EL TALENTO EN LOS PARAJES
La motivación para llevar adelante este encuentro surge del contacto directo con la realidad del interior provincial.
"Con Adri venimos observando que en las localidades del interior y en los parajes hay muchísimo potencial para lo que es la disciplina del lanzamiento", explica Ancaten. "Sabemos que hay chicos y chicas que tienen brazos rápidos, facilidad para lanzar y gestos que muchas veces vienen de manera natural. Creemos que eso es un potencial que se puede explotar con algunos espacios que favorezcan la aproximación al lanzamiento".
Para el ex atleta, los Juegos Comunales constituyen "una puerta de entrada muy importante para que esos chicos puedan acercarse al atletismo y empezar a competir".
Sin embargo, advierte sobre la necesidad de no dejar solos a los jóvenes tras esa primera aproximación: "entre esa primera experiencia y otras competencias como los Juegos Evita, hay un periodo en el que es importante seguir acompañando a esos atletas en formación para que mantengan el contacto con el deporte y no pierdan el entusiasmo".
UNA DOBLE MISIÓN: FORMADORES Y ATLETAS
El campus está pensado con un enfoque integral que atiende tanto al desarrollo de los deportistas como a la capacitación técnica de quienes están a cargo de su formación día a día.
"Buscamos generar un espacio de encuentro y de aprendizaje. Por un lado, brindar herramientas a los profesores, entrenadores o idóneos que trabajan todos los días con los chicos en el interior. Y por otro, entusiasmar a los propios chicos y chicas para que descubran que pueden seguir creciendo dentro de las disciplinas de lanzamiento", destaca.
Más allá de los aspectos técnicos del entrenamiento, la presencia de Ancaten aporta el valor incalculable del ejemplo personal.
"En mi caso voy a tratar de aportar desde mi experiencia personal. Yo también soy del interior, soy de Paso del Sapo, y tuve la posibilidad de representar durante varios años a la provincia y al país, compitiendo a nivel nacional y sudamericano. Pude entrenar durante varios años en el CENARD, donde aprendí bastante sobre las técnicas de lanzamiento de jabalina".
El objetivo final del campus va más allá de la medición de marcas: se trata de derribar barreras geográficas y sembrar oportunidades.
"La idea es compartir parte de todo ese recorrido, tanto lo técnico como las experiencias que me dejó el deporte. Y sobre todo, mostrarle a los chicos que aunque uno venga de una localidad pequeña o de un lugar alejado, existen las posibilidades de desarrollarse, de crecer y de llegar a competir a niveles más altos", concluye Ancaten.