09 de Agosto de 2026
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“En algún lado están”: qué pasó con los $4 billones que quedaron tras una licitación del Tesoro Nacional

La licitación del 29 de julio dejó un excedente de liquidez de casi USD 2.600 millones. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que el destino de esos fondos debe ser explicado por el Tesoro Nacional.

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El Tesoro Nacional realizó el pasado 29 de julio una nueva licitación de deuda, una operación mediante la cual el Estado ofrece títulos financieros a inversores a cambio de dinero que luego deberá devolver, con los intereses correspondientes, en determinados plazos.

 

En esta oportunidad, el Tesoro recibió ofertas por $13,98 billones y decidió tomar $12,21 billones. La cifra fue considerablemente superior a los aproximadamente $8 billones que necesitaba para afrontar los vencimientos de deuda de ese día.

 

En términos simples, el Estado tenía que pagar unos $8 billones por deudas que llegaban a su vencimiento y consiguió captar $12,21 billones. La diferencia, cercana a los $4 billones, quedó como un excedente de liquidez.

 

Ese monto equivale a unos USD 2.600 millones al tipo de cambio financiero utilizado como referencia.

 

 

¿Qué pasó con esos $4 billones?

 

 

La diferencia generó preguntas sobre dónde quedó registrado ese dinero y cuál es su destino dentro de las cuentas públicas.

 

El tema tomó mayor repercusión luego de que el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, fuera consultado sobre dónde se encontraban esos fondos.

 

“Es que no tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro. No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no las haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien en algún lado están, son bastantes como para no encontrarlos”, respondió Bausili.

 

De esta manera, el titular del Banco Central aclaró que el destino del excedente corresponde al Tesoro Nacional y reconoció que el BCRA no contaba con precisiones sobre dónde estaban depositados o registrados esos fondos.

 

 

¿Qué significa que hubo un “rollover” del 144,5%?

 

 

El término rollover se utiliza para describir cuánto dinero consigue el Estado en una licitación en relación con los vencimientos que debe afrontar.

 

En este caso, el Tesoro necesitaba conseguir aproximadamente $8 billones para renovar los compromisos que vencían ese día y obtuvo $12,21 billones. Es decir, consiguió bastante más dinero del necesario para cubrir esos pagos.

 

Por eso se habla de un rollover del 144,5%. Si el Estado hubiera conseguido exactamente lo necesario para pagar los vencimientos, el rollover habría sido del 100%. Por encima de ese porcentaje, existe financiamiento adicional.

 

 

¿Por qué el Tesoro busca conseguir más dinero del que necesita?

 

 

Obtener un excedente puede formar parte de la estrategia financiera del Gobierno. El dinero adicional puede quedar dentro de las cuentas del Tesoro y utilizarse posteriormente para afrontar otros compromisos, cubrir gastos previstos o contar con mayor liquidez frente a futuros vencimientos.

 

La diferencia generada en esta licitación, sin embargo, abrió un debate sobre la trazabilidad de esos fondos, es decir, sobre la posibilidad de conocer con claridad dónde están registrados y para qué serán utilizados.

 

Desde el Ministerio de Economía se sostiene que los excedentes forman parte del flujo general de fondos del Tesoro y pueden utilizarse para afrontar obligaciones, financiar gastos presupuestarios o reforzar la liquidez disponible para futuros vencimientos.

 

 

Una licitación con fuerte demanda

 

 

La licitación del 29 de julio también mostró una importante demanda por los instrumentos de deuda ofrecidos por el Gobierno.

 

La Secretaría de Finanzas recibió ofertas por $13,98 billones y adjudicó $12,21 billones. Entre los instrumentos que concentraron mayor demanda estuvieron los títulos ajustados por inflación y los bonos de corto plazo a tasa fija.

 

Los títulos ajustados por inflación, conocidos como instrumentos CER, modifican su valor de acuerdo con la evolución de los precios. De esta manera, ofrecen a los inversores una protección frente a una eventual suba de la inflación.

 

La estrategia permite al Tesoro conseguir financiamiento en el mercado y reducir la necesidad de recurrir a la emisión de dinero por parte del Banco Central.

 

 

¿Se perdieron los $4 billones?

 

 

La respuesta, con la información disponible, es que no hay elementos para afirmar que el dinero se haya perdido.

 

El interrogante está relacionado con el lugar en el que quedó registrado el excedente y con su destino dentro de las cuentas públicas. El propio Bausili señaló que los fondos “en algún lado están” y que la explicación debe ser brindada por el Tesoro Nacional.

 

La discusión continuará mientras el Gobierno avance con nuevas licitaciones de deuda y busque mantener elevados niveles de refinanciamiento para afrontar sus compromisos financieros.

 

 

MA

 

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