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"Hay que ser muy consciente del proceso": las advertencias de la médica Silvina Crosa en aguas heladas

La médica y nadadora Silvina Crosa explicó los riesgos y el entrenamiento necesario para sumergirse en temperaturas extremas: "Hay que hacerse los chequeos previos e ir paso a paso". 

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La médica y nadadora Silvina Crosa explicó a Red43 en cobertura especial en el Mundial de Natación de Aguas Frías en el Calafate los riesgos y el entrenamiento necesario para sumergirse en temperaturas extremas: "Hay que hacerse los chequeos previos e ir paso a paso".

 

El desafío de nadar en aguas gélidas atrae cada vez más deportistas en la Patagonia, pero exige rigor científico y respeto por los límites del organismo. Durante su participación en el Mundial de Natación de Aguas Frías, la médica y nadadora Silvina Crosa analizó la respuesta del cuerpo humano ante temperaturas extremas y detalló las pautas de seguridad fundamentales para practicar la disciplina.

 

 

 

Crosa, oriunda de Villaguay, Entre Ríos, y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos, analizó el impacto del frío desde su doble rol de atleta y profesional de la salud. Al respecto, la médica fue contundente sobre la preparación requerida y afirmó que "el agua fría requiere de una adaptación previa, una adaptación del cuerpo, de la mente, de ir trabajando paso a paso".

 

Esta dedicación deportiva cuenta con antecedentes internacionales de nivel, ya que el año pasado Silvina Crosa y su hijo Pedro Issler conquistaron el primer puesto en la histórica prueba Capri-Nápoles en Italia. Integrando el equipo de relevos junto al histórico nadador Claudio Plit, recorrieron 38 kilómetros en el Mar Tirreno tras más de 10 horas de nado continuo, hito en el que Pedro, con solo 12 años en ese momento, celebró la satisfacción de llegar primeros en una competencia que definió como una carrera tremenda y soñada.

 

 

 

Desde la perspectiva médica, Crosa insistió en que la prevención es el primer escalón ineludible antes de ingresar a lagos o ríos de temperatura cercana a cero. Sobre este punto, la especialista remarcó que "primero hay que hacerse los chequeos médicos, como para todo activo deportivo, primero todos los chequeos habituales, y luego comenzar con las preparaciones paso a paso".

 

En cuanto a la metodología para acondicionar el físico a la agresión térmica, la deportista detalló el esquema de entrenamiento progresivo. Según explicó, el trabajo consiste en "ir bajando las temperaturas e ir aumentando la cantidad de tiempo de inmersión", asegurando que la clave del éxito en esta disciplina es que "cada uno tiene que ir aprendiendo a ver cómo reacciona su cuerpo, eso es lo más importante".

 

 

 

Asimismo, Crosa hizo hincapié en la autoobservación y la disciplina mental necesaria para sobrellevar la inmersión y la posterior recuperación del organismo. "Hay que ser muy consciente del proceso", enfatizó la profesional, al tiempo que advirtió que "es un trabajo que a veces cuesta, que a veces duele, que a veces no es tan fácil recuperarse, uno por ahí pasa un ratito que no la pasa muy bien, pero después uno lo disfruta".

 

Finalmente, al referirse al alcance de esta práctica extrema, la médica sostuvo que es una experiencia accessible siempre que se respeten la salud y los tiempos biológicos. "Creo que todos quienes nadamos, cualquiera de las personas que nadan pueden hacerlo, hay que prepararse", concluyó Crosa, quien vivió la jornada de competencia frente al Glaciar Perito Moreno acompañada por su hijo de 14 años, Pedro Issler, el competidor más joven del certamen y con dos récords en la competencia realizada la semana pasada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EBW

 

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