Sergio Wisky, en entrevista exclusiva con Red43, se refirió a las dificultades estructurales del sistema sanitario, la falta de profesionales, la crisis de las obras sociales y las medidas que impulsa la Provincia. Destacó el trabajo del personal de los hospitales de Esquel, Trevelin y Lago Puelo y anticipó nuevos programas para fortalecer la atención primaria y la prevención.
El funcionario sostuvo que buena parte de los problemas que atraviesa la salud pública no responden exclusivamente a una gestión de gobierno, sino a dificultades estructurales y sistémicas que se fueron acumulando durante años.
“Uno puede tener la cantidad adecuada de personal, profesionales, administrativos y ambulancias y, a pesar de eso, estar fallando porque no hay un proceso que los coordine, los ordene y los priorice”, explicó.
Wisky puso como ejemplo la situación de los mamógrafos en la Cordillera. Según explicó, la zona cuenta con cinco equipos cuando, de acuerdo con las necesidades estimadas, debería contar con dos. Sin embargo, la disponibilidad de equipamiento no garantiza por sí misma el acceso de la población.
“Tenemos cinco mamógrafos y, a pesar de eso, hay dificultades para que las mujeres accedan. Eso es un problema sistémico”, señaló.
Para el ministro, el desafío consiste en ordenar los recursos existentes y establecer procesos que permitan que la infraestructura y los profesionales disponibles lleguen efectivamente a quienes los necesitan.
En esa línea, remarcó que “más no significa mejor” en materia sanitaria y cuestionó la falta de planificación que históricamente permitió que distintos sectores incorporaran equipamiento o servicios sin una mirada integral del sistema.
“Se fue haciendo. Cada uno quiso poner un tomógrafo, una clínica, un sanatorio. No hubo un orden para determinar si era necesario o adecuado”, sostuvo.
El Hospital de Esquel y un plan de mejora
Respecto del Hospital Zonal de Esquel, Wisky reconoció dificultades edilicias y problemas que se fueron presentando en los últimos tiempos, pero aseguró que la Provincia trabaja tanto sobre las urgencias como en un plan estructural.
El ministro explicó que, aunque se avance hacia un nuevo hospital, el actual edificio deberá continuar funcionando durante varios años. Por ese motivo, consideró necesario mejorar sus condiciones para los trabajadores y, fundamentalmente, para los pacientes.
También destacó la necesidad de modificar los procesos internos. Uno de los puntos sobre los que se trabaja es el denominado programa de Cirugía Segura, destinado a evitar suspensiones y ordenar cada una de las etapas que atraviesa un paciente antes de llegar al quirófano.
Wisky también hizo hincapié en la necesidad de ordenar las tareas dentro del Hospital de Esquel y evitar que los profesionales de la salud deban asumir funciones que no les corresponden. “Ellos no quieren ser gestores de PAMI o gestores de puestos. Tienen que trabajar de ser médicos y el enfermero no tiene que ser cadete, ir a buscar los medicamentos que faltan”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la responsabilidad de resolver esas dificultades corresponde a la gestión y destacó la importancia de cuidar al recurso humano existente.
Falta de médicos y el desafío de sostener profesionales en la Cordillera
Uno de los principales problemas identificados por el ministro es la falta de médicos generalistas y la dificultad para lograr que los profesionales permanezcan durante períodos prolongados en las localidades del interior.
Wisky sostuvo que el sistema necesita fortalecer especialmente la atención primaria y no concentrar los recursos únicamente en hospitales y especialidades de mayor complejidad.
“Lo que más falta es el primer nivel. Necesitamos médicos generalistas en los centros de atención primaria de los barrios y en los consultorios”, explicó.
Para enfrentar esta problemática, la Provincia trabaja en una propuesta de formación en Medicina Rural, que se coordinaría con la Universidad de Buenos Aires. El objetivo es que médicos que se incorporen al interior puedan especializarse mientras trabajan en territorio.
“Estamos buscando las nuevas dinámicas de las nuevas generaciones de trabajadores de salud para lograr la permanencia necesaria”, indicó.
El ministro también señaló que existen incentivos económicos para quienes trabajan en zonas rurales y en atención primaria.
Durante su visita a Trevelin, Wisky recibió planteos por la falta de espacio, recursos humanos y una ambulancia. “Esos temas nos los llevamos para resolverlos”, aseguró, y destacó el compromiso del personal sanitario de la localidad y de toda la Cordillera.
En Lago Puelo, acompañó el proceso de habilitación del nuevo hospital, que contará con internación, laboratorio y guardia. El actual edificio quedará destinado principalmente al área ambulatoria y consultorios. “Les cambia la vida”, afirmó el ministro.
La crisis de las obras sociales y el impacto en Esquel
Sobre la situación de las obras sociales y el impacto que tiene en el sistema público, Wisky reconoció que la crisis de financiamiento del sector privado está provocando que personas que cuentan con cobertura médica terminen recurriendo a hospitales públicos.
La situación de los afiliados de PAMI en Esquel ocupa un lugar especialmente sensible. Según señaló, muchos pacientes están viajando a El Bolsón o Bariloche para recibir atención, mientras que también se registran dificultades con otras obras sociales.
“Cuando se rompe la confianza de los pacientes y no se los atiende por un problema entre el prestador y el financiador, es complejo reconstruir esa confianza”, sostuvo.
En este punto, Wisky reclamó la necesidad de establecer un “pacto social” que permita proteger especialmente a los sectores más vulnerables, entre ellos adultos mayores, embarazadas y niños.
“Podemos discutir entre financiadores y prestadores, pero tenemos que proteger al más vulnerable”, afirmó.
El ministro consideró además que Esquel tiene una particularidad por la estructura de su oferta sanitaria privada, con varias instituciones pequeñas que deben afrontar dificultades de sustentabilidad.
A su entender, parte de la problemática actual es consecuencia de decisiones tomadas durante años sin una planificación integral del sistema.
Chubut se prepara para reemplazar el Remediar
Frente a la reducción del programa Remediar a nivel nacional, Wisky aseguró que Chubut tomó medidas para garantizar la provisión de medicamentos.
“Ya tenemos el 50% del Remediar comprado y en septiembre vamos a tener el 100% para sustituirlo nosotros”, anunció.
Explicó que se trata de 63 medicamentos o drogas que forman parte de los botiquines y que la Provincia ya tiene resueltos más de la mitad.
El reemplazo del programa implicará para Chubut un esfuerzo económico de aproximadamente 500 millones de pesos adicionales por año.
Para sostenerlo, el Ministerio modificó el esquema de adquisición de medicamentos y estableció una compra general para todos los hospitales, con entregas parciales quincenales para los establecimientos más grandes y mensuales para los más pequeños.
De cara al tiempo que resta de la actual gestión, Wisky se mostró optimista y aseguró que todavía existe margen para generar cambios importantes.
“En un año y medio se pueden hacer muchísimas cosas que hagan irreversible un camino a recorrer”, afirmó.
El ministro puso especial énfasis en la necesidad de articular la salud con educación, justicia y otras áreas del Estado, entendiendo que muchas problemáticas que terminan en los hospitales tienen un origen social.
Sostuvo que los problemas del sistema sanitario son complejos y no tienen soluciones simples, pero insistió en que el compromiso de los trabajadores permite mirar el futuro con optimismo.
“Muchas cosas funcionan más de lo que podrían funcionar gracias a ellos”, afirmó.