El Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) recibió la visita de Francisco Jofre, coordinador general en Argentina del proyecto de Pago por Resultados de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El especialista detalló el alcance de los programas financiados por el Fondo Verde del Clima, que cuentan con un presupuesto nacional de 82 millones de dólares y buscan la formulación de unos 200 planes de manejo de bosques nativos junto a las provincias y la Subsecretaría de Ambiente de Nación.
Jofre aclaró de manera enfática el destino y la gestión de los fondos destinados a la región para mitigar los incendios forestales, tras versiones erróneas surgidas en medios del norte del país. El representante de la FAO especificó que cada plan de prevención para las cinco provincias de la Patagonia contempla una inversión estimada de 600 mil dólares. "Son fondos que van a venir directo a las comunidades para la compra de equipamiento u obras, pero no es algo que hayamos transferido o que vayamos a transferir a una entidad técnica o a la misma provincia", precisó el coordinador. Las adquisiciones de bienes y servicios se realizarán de forma directa por el organismo internacional a partir de 2027, una vez que los planes participativos estén aprobados.
El rol del CIEFAP en este esquema se centra exclusivamente en el aspecto técnico como entidad formuladora, mediante 15 convenios firmados que abarcan planes integrales comunitarios, cuencas forestales y manejo de bosques con ganadería integrada. "Son convenios para formular, no son convenios para llevar adelante adquisiciones o inversiones", remarcó Jofre, destacando que el gran hito del proyecto radica en la aplicación de salvaguardas ambientales y sociales para que todo el trabajo se realice consultando a los pobladores y al sector privado.
Por su parte, el director del CIEFAP, Guillermo Defossé, defendió el trabajo territorial que realizan los técnicos en la región y cuestionó las publicaciones de prensa que sembraron dudas sobre el manejo del dinero. "La plata esa, los 600 mil dólares, no los tenemos nosotros, los tiene la FAO, y el día que una comunidad necesita algo, directamente la FAO va y lo compra", sentenció el directivo. Defossé concluyó que el foco principal está en aprovechar la época invernal para diseñar estrategias que disminuyan el impacto de los incendios de cara al verano, especialmente en lo que respecta a la acumulación de biomasa y la protección de las comunidades en las áreas de interfaz urbano-rural.