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19 de Junio de 2026
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Chocolates Lago Puelo: El proyecto que nació en un viaje y terminó marcando un lugar en la ruta

Lo que empezó como un deseo simple de comer chocolate terminó dando forma a uno de los espacios gastronómicos más reconocidos de Lago Puelo, creado y sostenido por Walter Sepúlveda desde hace más de dos décadas.

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En la entrada al pueblo, Chocolates Lago Puelo es hoy un punto de referencia para quienes llegan a la Comarca Andina. Pero detrás de ese espacio consolidado hay una historia que no nació como un plan estructurado, sino como una necesidad simple y casi íntima: encontrar un buen chocolate en el momento menos pensado.

 

En diálogo con Red43 Comarca Andina, Walter Sepúlveda recordó que todo comenzó en 2005, durante una visita a la localidad junto a su pareja. En ese viaje, una búsqueda personal marcó el inicio de lo que con el tiempo se convertiría en uno de los emprendimientos gastronómicos más reconocidos de la zona.

 

 

Un origen que nació de una necesidad simple

La idea no surgió en una reunión de negocios ni en un plan armado. Surgió de algo cotidiano: el deseo de comer chocolate en un lugar donde no era fácil conseguirlo. Esa situación, repetida y resuelta con kilómetros de distancia, terminó funcionando como disparador.

 

De regreso a Bariloche, donde vivía en ese momento, Walter decidió empezar a formarse en chocolatería. Su experiencia previa en el rubro y el vínculo con un profesor del área fueron el punto de partida para dar los primeros pasos.

 

Con clases iniciales y una producción artesanal muy reducida, el proyecto comenzó a tomar forma. Poco después, abrieron un pequeño local en Lago Puelo, con un espacio dividido entre venta y elaboración.

 

De un pequeño local a un edificio propio

El crecimiento fue progresivo. Con el paso de los años, el emprendimiento se expandió hasta llegar al edificio actual, de mayor superficie, donde se concentra la producción y la venta al público.

 

El paso de aquellos primeros metros a la estructura actual refleja un proceso de construcción sostenido en el tiempo, donde la demanda, el trabajo diario y la continuidad del proyecto marcaron el rumbo.

 

Un lugar con identidad propia en la Comarca

Chocolates Lago Puelo se consolidó como uno de los primeros espacios dedicados a la elaboración de chocolate en la localidad, un dato que forma parte de su identidad. La variedad de productos es amplia, con decenas de combinaciones que van desde bombonería hasta helados y repostería artesanal.

 

 

La elaboración se realiza en el propio lugar, con un sistema que prioriza la producción continua. Los productos no permanecen almacenados durante largos períodos, sino que se preparan en función del movimiento diario del local.

 

Entre las opciones más elegidas se encuentran los helados artesanales y la cafetería, que acompañan la propuesta general del espacio.

 

Un recorrido visible detrás del mostrador

Uno de los aspectos que distingue al lugar es la posibilidad de observar parte del proceso de elaboración. Una ventana permite ver cómo se trabaja el chocolate, lo que suma una dimensión distinta a la experiencia.

 

Esa apertura del proceso productivo se integra al funcionamiento general del local y refuerza la idea de trabajo artesanal en tiempo real.

 

Punto de encuentro en la entrada al pueblo

Ubicado sobre la Ruta 16, en el acceso a Lago Puelo, el espacio recibe tanto a visitantes como a vecinas y vecinos de la zona. Su ubicación lo convierte en una parada habitual para quienes ingresan o salen del pueblo.

 

El movimiento es constante durante todo el año, con un público que vuelve de forma frecuente. Para muchos, el lugar dejó de ser una visita ocasional para transformarse en parte de su rutina.

 

Proyecto pensado para todos los públicos

Además de su propuesta general, el emprendimiento incorporó opciones adaptadas a diferentes necesidades alimentarias, lo que amplía el acceso a sus productos.

 

 

La atención diaria, la variedad de sabores y la continuidad del trabajo forman parte de una lógica que se sostiene en el tiempo, sin perder su carácter original.

 

 

Chocolates Lago Puelo es el resultado de una idea simple que creció con los años hasta convertirse en un punto gastronómico de referencia en la entrada al pueblo.

 

La historia de Walter Sepúlveda refleja un recorrido marcado por decisiones personales, formación y trabajo constante, que hoy se traduce en un espacio integrado al paisaje cotidiano de Lago Puelo y al movimiento de quienes lo visitan.

 

 

 

O.P.

 

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