La preocupación por la situación de varios cipreses marcados en el sector de Confluencia volvió a poner el foco sobre las obras proyectadas para el Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido (ANPRALE).
Mientras vecinas y vecinos expresaron dudas sobre el impacto que podría tener la construcción de nueva infraestructura en uno de los espacios naturales más frecuentados de la Comarca Andina, el Gobierno de Río Negro informó que los trabajos todavía no comenzaron y que la ubicación elegida fue evaluada para reducir al máximo la afectación ambiental.
La iniciativa forma parte de un plan de inversiones que contempla la construcción del nuevo Portal de Confluencia, una obra que, según explicaron, está destinada a fortalecer la gestión del área protegida y mejorar las condiciones operativas de quienes trabajan en el lugar.
Qué ocurre con los cipreses marcados
Las inquietudes surgieron luego de que se observaran ejemplares de ciprés señalizados dentro del sector donde se proyecta emplazar la nueva infraestructura.
Desde la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático explicaron que las tareas realizadas hasta el momento corresponden a estudios preliminares necesarios para avanzar en la definición técnica de la obra. También señalaron que la marcación de árboles no implica necesariamente que todos deban ser removidos.
Según informaron, se solicitó al Servicio Forestal Andino la autorización correspondiente para un eventual apeo de ejemplares que pudieran verse involucrados en la construcción. Sin embargo, la cantidad definitiva dependerá del diseño final y de las necesidades concretas de ejecución.
El organismo sostuvo además que el proyecto cuenta con estudios de impacto ambiental elaborados durante la etapa de anteproyecto y que incorpora exigencias ambientales desde el proceso licitatorio.
Cómo será el nuevo Portal de Confluencia
La obra prevista contempla más de 110 metros cuadrados cubiertos y otros 45 semicubiertos.
El proyecto incluye oficinas para atención de visitantes, espacios destinados a la Policía de Montaña, un pañol para equipamiento vinculado a la prevención y primera respuesta ante incendios forestales, módulos de servicios y un Salón de Usos Múltiples.
De acuerdo con la información oficial, la infraestructura busca responder a necesidades planteadas desde hace años por los guardas ambientales que desarrollan tareas permanentes dentro del área protegida.
Inversión y conservación
El Gobierno provincial presentó la iniciativa como una de las inversiones más importantes de los últimos años dentro del ANPRALE. Entre los objetivos planteados figuran mejorar la atención de visitantes, fortalecer la prevención de incendios y ampliar la capacidad operativa en territorio.
No obstante, la discusión sobre el impacto de la obra en el entorno natural continúa siendo uno de los puntos de mayor atención para gran cantidad de vecinos de la Comarca Andina.
Desde la Provincia indicaron que la planificación contempla medidas de restauración ambiental y el fortalecimiento de viveros de especies nativas destinados a proyectos de recuperación dentro del ANPRALE.
Mientras avanzan las etapas previas a la construcción, el futuro de los cipreses marcados sigue concentrando buena parte del interés público, en un debate que pone en tensión la incorporación de infraestructura y la preservación de uno de los sectores más valorados del área protegida.
O.P.