Juan Carlos Ledesma, de Tulipanes Patagonia, anticipó una temporada con nuevas alianzas y servicios de atención a los viajeros que buscan la paz y belleza de los bulbos en flor.
“Todos los años la verdad que le vamos agregando nuevos servicios a tulipanes. El año pasado fue noticia al Centro de Interpretación, armamos un domo bastante grande para los días de lluvia resguardar a nuestros visitantes y ofrecer un café o algo diferente”.
Desde el KM 50 en la Ruta Nacional 259, Tulipanes crece en convocatoria y también en su propia capacidad: “También ampliamos la superficie cultivada, que la llevamos a una hectárea más, un millón más de bulbos, que fueron 12 variedades nuevas”.
El colorido espectáculo que transcurre en octubre, implica un trabajo de todo el año: “Trabajamos los 12 meses del año para esto, para el octubre y para nuestra cosecha, que es en enero, y la plantación que se llevó adelante en el mes de abril”.
Tulipanes trabaja en comunión con emprendedores vecinos, como es el caso del Museo del Molino: “con mi vecino Mervyn Evans, que es del Museo del Molino. Él ya hace varios años que viene haciéndose cargo de los gastos para que promocione su molino y de esa forma poder llevar agua a su molino. Le digo, Mervyn, ¿por qué no hacemos una casilla de informes? Y le pagamos el sueldo entre varios y que sea más prolijo, más organizado la recepción del visitante. Una cálida bienvenida y que esté a disposición para cuando salen de ahí, si necesitan un taxi, tener el número rápido para llamar a un Remis o llamar a lo que sea necesario”.
Trabajo humilde y constante para que la experiencia del viajante sea completa durante la temporada que transcurre entre el 7 de octubre y el 7 de noviembre de cada año: “Creemos que esas pequeñas cositas hacen a la mejor calidad del servicio. Nosotros estamos de 9 a 19 horas todos los días. La confitería abierta donde ellos puedan ir y resguardarse, porque es octubre, a veces está lindo, a veces llueve o hasta nieva. No apostamos, esto ya no es una apuesta, es un trabajo humildemente para lograr un servicio de excelencia”.
Ledesma explicó que la experiencia del encuentro con la naturaleza y las flores ya es suficiente, pero siempre se busca sumar algo más: “Si bien el centro de atención es la contemplación desde el silencio, esa inmensidad de flores, que son 4 millones de flores, de 42 colores diferentes en el corazón del Valle 16 de Octubre, con un marco más que increíble, eso por sí mismo ya emociona”.
SL