Con la llegada de los primeros fríos intensos, Alicia Astudillo y Juan Carlos Ramírez recibieron una noticia que les cambió la vida: finalmente pudieron acceder al servicio de gas en su vivienda.
“Estamos recontentos. Por lo menos dejamos de quemar leña. Todo era el problema de la leña, poder comprarla y ahora tenemos gas”, expresó Juan Carlos Ramírez.
Ramírez contó además que atraviesa problemas respiratorios que hacían aún más difícil sobrellevar el frío. “Yo tengo asma crónica y estuve internado por COVID en terapia intensiva. Esto me vino muy bien, por lo menos van a salvar una vida”, sostuvo.
Durante años, conseguir leña fue una preocupación constante para la familia. “Por ahí teníamos plata para comprar y por ahí no. Era un gasto enorme”, recordó.
La conexión de gas incluyó además la colocación de cocina, termotanque y calefactor nuevos, algo que transformó completamente la rutina cotidiana. “La verdad que cambia muchísimo la vida. Ahora estamos calentitos”, dijeron.
Alicia Astudillo también compartió su alegría y agradeció el acompañamiento recibido. La mujer explicó que ella también enfrenta problemas de salud y que el frío complicaba aún más la situación familiar. “Tengo ataques de epilepsia y tomo medicación todos los días, pero sigo trabajando y luchando”, relató.
Además, destacó el apoyo del municipio durante los años más difíciles. “Siempre me ayudaron con la leña, con víveres y con la tarjeta social. Estoy muy agradecida con el municipio, con el gasista, con toda la gente que vino a trabajar”, expresó.
Finalmente, Alicia aseguró que la posibilidad de calefaccionar su casa representa tranquilidad para toda la familia, incluidos sus hijos y nietos. “Hoy te levantás y encontrás todo calentito. Antes la casa era una heladera, no se podía estar”, dijo.
R.G