La Comarca Andina inicia la semana con un escenario típicamente otoñal: viento intenso del oeste, cielo cubierto y precipitaciones variables. La jornada está atravesada por una alerta amarilla por viento durante la mañana y la tarde, con velocidades entre 50 y 70 km/h y ráfagas que pueden superar los 100 km/h.
La temperatura mínima ronda los 4°C y la máxima alcanza apenas los 8°C. El aire frío, combinado con el viento, refuerza una sensación térmica más baja, sobre todo en espacios abiertos.
En este contexto, la cordillera ofrece postales que contrastan con la intensidad del clima: lengas y ñires en tonos rojizos, laderas húmedas y cumbres que van cargándose temporalmente de nieve.
Lluvias intermitentes y posibles nevadas en altura
Durante la mañana se esperan lluvias y nevadas aisladas, con baja a moderada probabilidad. Hacia la tarde, las precipitaciones se vuelven más persistentes, alcanzando valores de probabilidad entre el 40% y el 70%.
En zonas más elevadas, estas precipitaciones pueden presentarse en forma de nieve o agua-nieve, sumando una capa tenue sobre las montañas. Ya hacia la noche, el fenómeno pierde intensidad, aunque no desaparece del todo.
Este comportamiento prolonga lo ocurrido el domingo, cuando el viento y la lluvia marcaron el ritmo del día, luego de un sábado más estable que permitió apreciar con claridad los colores del otoño en la Comarca.
Nubosidad persistente y luz otoñal
El cielo se mantendrá mayormente cubierto durante toda la jornada, con momentos de nubosidad baja que se desplaza rápidamente por efecto del viento. Sin embargo, en esas breves aperturas, la luz tenue del otoño resalta los contrastes del paisaje: los rojos de las lengas, los naranjas de los ñires y el blanco incipiente en las cumbres.
Este tipo de días, aunque inestables, suelen ofrecer escenas muy características del cambio de estación, donde el clima y el entorno natural dialogan de forma constante.
El inicio de semana llega así con un clima activo, pero también con una de las caras más atractivas del otoño en la Comarca Andina, donde cada cambio en el tiempo transforma el paisaje.
O.P.