El Gobierno Nacional dispuso una nueva regulación integral para la comercialización de vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina, conocidos como pouches. La medida, oficializada mediante la resolución 549/2026 en el Boletín Oficial, busca poner fin al mercado informal y establecer controles estrictos sobre la composición y el origen de estos productos que, hasta el momento, se encontraban en un vacío legal o bajo prohibiciones que no se cumplían efectivamente.
La normativa exige ahora un registro obligatorio para fabricantes y comerciantes, además de garantizar la trazabilidad de cada artículo. Según explicaron fuentes oficiales, el circuito informal dominaba el mercado actual, permitiendo la venta de productos sin ningún tipo de control sanitario ni tributación. Con este nuevo esquema, el Estado podrá fiscalizar y sancionar la venta irregular, obligando a declarar los componentes y cumplir con estándares de calidad específicos.
En cuanto al impacto en la salud, los especialistas advierten que estos dispositivos liberan sustancias tóxicas que dañan los pulmones y el sistema cardiovascular de forma irreversible. El aerosol de los vapeadores contiene metales pesados y partículas ultrafinas que penetran profundamente en las vías respiratorias, provocando procesos inflamatorios agudos. Además, el consumo de nicotina en estos formatos emergentes altera el desarrollo cerebral en jóvenes y aumenta la rigidez arterial, elevando el riesgo de sufrir afecciones cardíacas a temprana edad.
Una consecuencia alarmante que se observa en el ámbito educativo es el deterioro vocal en menores. Docentes han advertido sobre la presencia de adolescentes con "voz vieja", un fenómeno de ronquera y fatiga vocal crónica causado por la irritación térmica y química de las cuerdas vocales. El vapor caliente y los componentes químicos resecan la mucosa de la laringe, lo que genera una disfonía similar a la de fumadores de larga data, pero en niños y jóvenes que recién comienzan con este hábito.
Uno de los puntos centrales de la regulación es la prohibición total de saborizantes en los vapeadores. Esta decisión responde a la necesidad de frenar el consumo en adolescentes, sector donde se registra un crecimiento sostenido. Al respecto, el cardiólogo Guido Bergman, especialista del ICBA, señaló que "cualquier forma de liberación de nicotina, incluso sin combustión, puede generar daño vascular de manera precoz y eventos cardiovasculares graves".
Por su parte, Guillermo Espinosa, coordinador del programa de control de tabaco del Hospital Italiano, manifestó su preocupación por el uso de estos dispositivos en el ámbito escolar. Según el especialista, "aumentó el consumo de estos productos emergentes entre escolares", impulsado principalmente por la accesibilidad y la variedad de sabores, incluso en jóvenes que nunca habían fumado cigarrillos tradicionales.
La nueva ley también apunta a desarticular el contrabando, integrando estos productos al sistema formal de impuestos. Desde el punto de vista de la salud pública, se busca reducir la exposición de terceros al humo y limitar el avance de nuevas adicciones en segmentos vulnerables, bajo la premisa de que no existen vías de consumo de nicotina que sean totalmente inocuas para el organismo.
EBW