¿Se puede combatir el fuego con fuego? La respuesta es sí, y es una técnica fundamental para la salud de nuestros bosques. Durante el 20 y 21 de mayo, equipos técnicos del INTA Esquel y brigadistas de la Secretaría de Bosques de Chubut realizaron jornadas intensivas de capacitación sobre quemas prescriptas en el Campo Experimental Agroforestal Trevelin.
A diferencia de un incendio improvisado, la quema prescripta es una herramienta técnica que se aplica bajo condiciones climáticas rigurosamente medidas —como el viento, la humedad y la temperatura— con el fin de limpiar, de manera controlada y segura, el exceso de ramas y hojas secas acumuladas en el suelo.
Esta labor preventiva es un pilar fundamental en la estrategia de protección forestal por tres razones clave:
Reducción de combustible: Al eliminar el material seco acumulado en el suelo, se limita drásticamente la capacidad de propagación de un futuro incendio forestal durante el verano, facilitando las tareas de control si este llegara a ocurrir.
Bosques más sanos: El manejo preventivo no solo protege el entorno, sino que genera condiciones adecuadas para que las plantaciones crezcan en un ambiente más seguro y equilibrado.
Coordinación y preparación: Estos entrenamientos en el terreno permiten que los equipos técnicos y brigadistas estandaricen conocimientos, fortaleciendo la capacidad de respuesta colectiva ante emergencias.
Desde el INTA destacaron que la prevención de incendios es una tarea de todo el año, que combina investigación, planificación y trabajo territorial. La actividad fue coordinada por el Ing. Leandro Casas junto a brigadistas provinciales, quienes compartieron saberes fundamentales para proteger el patrimonio natural de la cordillera.
M.G