La justicia de Esquel dictó el sobreseimiento de una mujer que había sido imputada por maltrato animal debido a la negligencia en la asistencia de su perro, conocido como "Pepón". La resolución, solicitada por la Fiscalía, se dio luego de que la involucrada completara con éxito un acuerdo conciliatorio basado en los principios de la justicia restaurativa.
El caso, que estuvo a cargo del Equipo de Delitos Ambientales y Maltrato Animal de la Fiscalía, marcó un precedente en la forma de abordar este tipo de delitos en la cordillera, priorizando la transformación de la conducta y el bienestar inmediato del animal por sobre la sanción penal tradicional.
El proceso tuvo su punto clave en noviembre de 2025, cuando se homologó una salida alternativa al juicio. En ese acuerdo, la imputada se comprometió a realizar 60 horas de trabajo comunitario en beneficio del área de Fauna Urbana de la Municipalidad de Esquel.
Transcurridos seis meses, el Servicio de Soluciones Alternativas al Conflicto confirmó el cumplimiento total de las tareas. Con la conformidad de Patricia Giacobone, contraparte en el proceso, la procuradora de Fiscalía, Cecilia Bagnato, solicitó formalmente el cierre de la causa.
Bagnato destacó que este método no fue solo administrativo, sino una herramienta de concientización. Los pilares de la resolución fueron:
Concientización: El contacto directo con el área de Fauna Urbana permitió a la mujer comprender a los animales como seres sintientes.
Reparación comunitaria: El trabajo realizado benefició directamente a otros animales en situación de vulnerabilidad.
Resolución pacífica: Se logró una respuesta rápida y efectiva sin necesidad de extender un litigio penal.
Más allá del cierre legal para la mujer, el foco de la intervención estuvo puesto en la vida del canino. Actualmente, Pepón se encuentra en excelentes condiciones de salud tras haber sido entregado en adopción a una familia de acogida, donde recibe los cuidados que le habían sido privados.
Este desenlace reafirma la importancia de las intervenciones especializadas en maltrato animal, donde la educación del ciudadano y la protección de los animales se vuelven el objetivo principal de la justicia.