Un conflicto familiar por el lugar de residencia de un adolescente de 13 años llegó a la Justicia de Río Negro luego de que la madre solicitara el regreso inmediato del joven a El Bolsón, tras no volver de una estadía con su padre en el Alto Valle. Sin embargo, el juzgado Multifueros rechazó el pedido y dispuso que, de forma provisoria, permanezca viviendo con el progenitor hasta que se resuelva la causa principal.
La presentación judicial fue realizada mediante una medida autosatisfactiva, un mecanismo previsto para situaciones urgentes que requieren una respuesta rápida. Según expuso la mujer, existía una sentencia vigente que establecía a El Bolsón como centro de vida del adolescente y sostuvo que el padre incumplió el régimen acordado al no restituirlo en la fecha prevista.
Además, afirmó que esa conducta constituía una retención ilegítima y recordó que anteriormente ya se había rechazado un intento del progenitor de modificar el lugar de residencia.
Postura del padre e intervención judicial
Durante el proceso, el padre reconoció que el adolescente no regresó, aunque sostuvo que la situación debía analizarse teniendo en cuenta la voluntad del propio joven de permanecer con él.
Según planteó, esa decisión no había sido momentánea y estaba vinculada a cuestiones emocionales que incluso derivaron en el inicio de un tratamiento psicológico.
El expediente avanzó con intervención de la Defensoría de Menores y una audiencia en la que el adolescente fue escuchado por la jueza. El organismo consideró que correspondía ordenar la restitución inmediata al entender que no existían elementos suficientes para justificar el cambio de residencia fuera del centro de vida ya establecido.
También advirtió sobre el riesgo de colocar sobre el menor la responsabilidad de elegir entre sus padres en medio del conflicto familiar.
Qué valoró la jueza para tomar la decisión
Al momento de resolver, el juzgado reconoció que la conducta del padre aparecía como contraria al régimen vigente. Sin embargo, decidió analizar el contexto completo y las consecuencias concretas que podría tener una restitución forzada.
En ese punto, la opinión del adolescente tuvo peso dentro del expediente. La magistrada valoró su edad, el grado de madurez demostrado y la coherencia de lo expresado durante el proceso judicial.
El fallo también tomó en cuenta el contexto familiar expuesto durante las audiencias y señaló que no aparecían indicios de influencia indebida sobre la postura del joven.
A partir de esos elementos, la jueza concluyó que ordenar el regreso inmediato podía afectar la estabilidad emocional del adolescente y profundizar aún más el conflicto entre ambos progenitores.
La disputa sigue en trámite
La resolución no define de manera definitiva dónde residirá el adolescente. El proceso principal sobre el cuidado personal continúa abierto y será allí donde la Justicia determine el lugar de residencia final.
Mientras tanto, el joven permanecerá provisoriamente con su padre en el Alto Valle y se dispuso mantener el vínculo con la madre mediante un esquema de comunicación equivalente al que anteriormente tenía el progenitor.
Además, el juzgado ordenó la intervención de un equipo técnico para analizar la dinámica familiar, las condiciones de convivencia y la evolución de la relación con ambos padres, con el objetivo de sumar elementos al expediente que sigue en trámite.
O.P.