08 de Abril de 2026
turismo |

Cinco senderos para vivir el otoño en Esquel

En Esquel, el otoño se vive caminando: cinco senderos que combinan naturaleza, colores y experiencias para todos los niveles.

Escuchar esta nota

Cuando el ritmo de la naturaleza cambia y los colores comienzan a encenderse en tonos ocres, dorados y rojizos, hay destinos que invitan a bajar un cambio… sin dejar de moverse. En la Patagonia, el otoño no es una pausa: es una experiencia. Y en Esquel, esa experiencia se camina.

 

Con más de 20 senderos habilitados, la ciudad cordillerana se posiciona como uno de los puntos ideales para el turismo activo en esta época del año. La Secretaría de Turismo local propone cinco recorridos que combinan desafío, accesibilidad y paisajes que parecen diseñados para reconectar con lo esencial.

 

1. Cerro 21 (Calfú Mahüida): el desafío con vista

Para quienes buscan exigirse un poco más, el Cerro 21 (también conocido como Calfú Mahüida) es una opción imperdible.

 

Con una dificultad media-alta y un recorrido de 4,5 km, este sendero propone una subida constante que recompensa con una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Desde la cima, Esquel se despliega en toda su dimensión, rodeada de valles y montañas que en otoño se tiñen de colores impactantes.

 

 

2. Laguna Willmanco: naturaleza a pocos minutos

A tan solo 4 km del centro, la Laguna Willmanco aparece como una escapada perfecta para quienes buscan una experiencia más relajada.

 

Rodeada de un cordón montañoso, esta laguna de tonos esmeralda invita a caminar sin apuro, compartir en familia o simplemente sentarse a contemplar. Es un plan ideal para combinar aire libre y descanso en un entorno accesible.

 

3. Tres Arroyos: para recorrer a tu ritmo

El circuito de Tres Arroyos se destaca por su versatilidad. De fácil acceso y cercano a la ciudad, permite recorrer sus 8,4 km tanto caminando como en bicicleta.

 

Con dificultad media, es una opción equilibrada para quienes quieren mantenerse activos sin exigencias extremas, disfrutando del paisaje otoñal en movimiento.

 

 

4. Piedra de la Aguja: postales del Alto Río Percy

En la zona de Alto Río Percy, el sendero hacia Piedra de la Aguja propone una experiencia más contemplativa.

 

De dificultad media, el recorrido atraviesa escenarios que cambian con cada estación. En otoño, la combinación de vegetación, roca y luz genera postales maravillosas. Es un lugar ideal para quienes buscan vistas panorámicas y contacto con la flora y fauna.

 

5. Plaza de los Cerros: una vista 360° inolvidable

Dentro de la Reserva Natural Urbana La Zeta, la Plaza de los Cerros ofrece una experiencia simple pero potente.

 

Desde este punto, se obtiene una perspectiva completa de los cerros que rodean la ciudad. Es el lugar perfecto para una pausa, unos mates y una conexión directa con el paisaje patagónico.

 

 

Otoño en movimiento

Lejos de ser una temporada de transición, el otoño en Esquel invita a redescubrir el entorno con otra sensibilidad. Menos turistas, temperaturas agradables y colores intensos convierten cada sendero en una experiencia más íntima.

 

Ya sea en una caminata exigente, un paseo en familia o un recorrido en bicicleta, estos cinco senderos son solo una muestra de todo lo que la ciudad tiene para ofrecer.

 

Para más información y mapas detallados, se puede descargar el folleto oficial de senderos desde el sitio de la Secretaría de Turismo.

 

Esquel no se detiene en otoño. Cambia el ritmo… e invita a seguirlo.

 

 

 

 

O.P.

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error