La ceremonia se desarrolló el sábado 4 de abril a partir de las 21:00 hora local en la Basílica de San Pedro ubicada en la Ciudad del Vaticano. El rito comenzó en el atrio del templo con la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual para luego dar paso a una procesión hacia el altar mayor en un recinto inicialmente a oscuras. Esta celebración representa para la Iglesia Católica el paso de la muerte a la vida en la víspera del Domingo de Resurrección.
En su homilía el Papa León XIV hizo referencia a la situación de los conflictos bélicos y su impacto en la población civil. Solicitó a las naciones involucradas que no permitan que el sonido de las armas silencie el pedido de quienes sufren y que prioricen la asistencia humanitaria. El Pontífice señaló que la paz requiere de acciones basadas en la justicia y el reconocimiento de la dignidad de las personas.
"No dejemos que nos paralicen las losas de la guerra la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones", expresó el Papa ante los fieles y delegaciones diplomáticas presentes en el templo vaticano.
El evento finalizó con un mensaje sobre la situación de los refugiados y los sectores vulnerables pidiendo a la comunidad internacional no desatender las crisis sociales. La Vigilia Pascual en la Basílica de San Pedro fue transmitida en directo y constituye la actividad principal del Triduo Pascual previa a la bendición Urbi et Orbi programada para el domingo en la Plaza de San Pedro.
E.W.B.