El Teniente General Carlos Presti supervisó el desarrollo del Ejercicio Kekén en la región patagónica, acompañado por la cúpula de las Fuerzas Armadas. Las maniobras tuvieron como epicentros estratégicos la Guarnición Ejército Sarmiento y los campos de instrucción Cerro Bagual y Lote 4, en el sur de Chubut, extendiéndose también hacia Comodoro Rivadavia y la localidad santacruceña de Puerto Deseado. El operativo puso a prueba la capacidad de despliegue logístico mediante el traslado de tropas y vehículos blindados desde distintos puntos del país.
Durante la actividad, se destacó la participación de miles de efectivos del Ejército Argentino que operaron bajo condiciones climáticas y geográficas rigurosas. Las tareas contaron con el soporte logístico de la Armada y la Fuerza Aérea, consolidando la integración operativa en el terreno.
Las autoridades recorrieron los sectores de maniobras para observar la sincronización de las unidades y el desempeño de los nuevos vehículos de combate, en un entorno de alta exigencia que caracteriza a la estepa patagónica.
En relación a los objetivos de estas prácticas, el Teniente General Presti remarcó la importancia de la actualización tecnológica y operativa al afirmar que "queremos unas fuerzas armadas modernas". Según se detalló, este tipo de adiestramiento en puntos neurálgicos de la Patagonia es fundamental para fortalecer la custodia de los recursos estratégicos y la soberanía nacional.
El ejercicio permitió evaluar la efectividad de la cadena de mando y la respuesta de las tropas ante escenarios de simulación complejos. Presti subrayó la relevancia del despliegue al definirlo como "un ejército en acción que se adiestra y fortalece sus capacidades para defender la soberanía y a todos los argentinos". Las jornadas concluirán en los próximos días con el repliegue de las unidades hacia sus asientos de paz originales tras haber cumplido con las metas de adiestramiento anual.
E.B.W.