El Complejo Hidroeléctrico Futaleufú celebra un nuevo aniversario de su inauguración en un clima de debate profundo sobre el futuro de su concesión. La obra, que comenzó a operar formalmente en el mes de abril de 1978, fue el motor necesario para la industria del aluminio en la provincia, pero para el esquelense Ricardo Bestene, el balance de estos 48 años arroja una deuda social y económica que todavía no ha sido saldada con las comunidades que conviven con la represa.
"El agua es propiedad de la provincia"
El exministro recordó que la central fue diseñada bajo un esquema donde el recurso natural de la cordillera se puso al servicio de un polo industrial ubicado a cientos de kilómetros, sin que ello significara un desarrollo equivalente para Esquel o Trevelin. "El agua es propiedad de la provincia de Chubut, el agua genera energía eléctrica y eso genera dinero, lo que planteamos es redistribuir esa renta", explicó al detallar que la región aporta el insumo vital pero recibe beneficios marginales en comparación con las utilidades que obtiene la empresa concesionaria.
Es importante destacar que el proyecto de Renta Hídrica, que obtuvo sanción legislativa en diciembre de 2022, es fruto de un trabajo de largo aliento. La iniciativa comenzó a ser impulsada por Bestene en el año 2015 y fue posteriormente canalizada en la Legislatura Provincial a través de los entonces diputados Carlos Mantegna y Rafael Williams, contando además con el fuerte respaldo del intendente de Trevelin, Héctor Ingram. Esta unión de voluntades políticas permitió dar visibilidad a un reclamo que busca una reparación histórica para los pueblos de la cuenca.
"Solo nos queda una pava con agua"
En relación a la realidad que viven los vecinos, el exfuncionario fue muy enfático al señalar la contradicción de habitar en una zona productora de energía y sufrir limitaciones en la infraestructura eléctrica. "No podemos seguir mirando la inmensidad del río y que a la zona solo le quede una pava con agua", graficó para ilustrar la necesidad de que una parte de los ingresos se traduzca en obras concretas que mejoren la calidad de vida y permitan el crecimiento de nuevos emprendimientos locales.
Sobre el futuro de la concesión, que se encuentra bajo una prórroga que vence en junio de este año, el esquelense insistió en que el Estado provincial debe tener un rol protagónico en las negociaciones con Nación para asegurar que el nuevo contrato incluya las compensaciones previstas en la ley. Según su visión, este aniversario no es solo una fecha conmemorativa, sino una oportunidad para reafirmar un cambio donde el desarrollo de los recursos naturales sea equitativo para todas las regiones de la provincia.
"Salir de la zona de espectador"
Para Bestene, el desafío de los próximos meses será transformar este reclamo en una realidad tangible que impacte en los presupuestos municipales y en el bolsillo de los ciudadanos. Explicó que la discusión por la renta hídrica es, en definitiva, una discusión sobre la autonomía regional y la capacidad de la cordillera para decidir sobre su propio destino económico. "La lucha por la renta hídrica sigue vigente como el motor principal para transformar la matriz económica de la zona", concluyó al cerrar su balance sobre casi cinco décadas de historia de la presa.
E.B.W.