La Argentina confirmó el primer brote de influenza aviar en aves comerciales en Córdoba, en una granja de la localidad de Alejo Ledesma. El diagnóstico fue realizado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
Tras la detección, el organismo dispuso la interdicción del establecimiento y creó una Zona de Control Sanitario de 10 kilómetros, con restricciones de movimiento, monitoreo y sacrificio sanitario de las aves.
La confirmación implicó la suspensión de exportaciones avícolas a la mayoría de los destinos, aunque más de 35 mercados que aplican el criterio de zonificación seguirán recibiendo productos de zonas libres.
SENASA aclaró que no hay riesgo para el consumo interno de carne de pollo y huevos. La recuperación del estatus sanitario dependerá de completar las medidas y del período de vigilancia exigido por la Organización Mundial de Sanidad Animal.
R.G.