El incendio denominado "La Tapera", que afecta el flanco sur del Parque Nacional Los Alerces y las áreas cercanas al Río Grande-Futaleufú, se ha convertido en un ejemplo de articulación entre el Estado y la comunidad local. Ante la dificultad del terreno, el Comando Unificado ha implementado una logística de traslado bimodal para llevar a los combatientes hasta la línea de fuego.
Pobladores al servicio de la emergencia
Uno de los puntos más destacados del parte oficial de este lunes es el agradecimiento a los guías de pesca y vecinos del área afectada. En las zonas de Los Cipreses y ambas costas del Río Grande, los habitantes no solo han prestado sus embarcaciones para el traslado de cuadrillas, sino que también han abierto sus predios privados para establecer bases logísticas y centros de operaciones. Este apoyo permite que el personal destacado en Puerto Ciprés y Río al Límite cuente con asistencia y víveres de manera constante.
Restricciones y seguridad operativa
Para garantizar la efectividad de los medios aéreos que realizan cargas de agua de forma intermitente, las autoridades han ratificado la prohibición total de actividades náuticas y recreativas en el Embalse Amutui Quimey y en los sectores del río cercanos al incendio. "La presencia de personas en estos espacios pone en riesgo la vida de los pilotos y la eficacia de la descarga", advirtieron desde el Comando.
Vigilancia reforzada
Dada la sensibilidad de este sector sur, el Ministerio de Seguridad Nacional ha reforzado la vigilancia con unidades especiales y tecnología aplicada para monitorear los movimientos en caminos vecinales y predios rurales. El objetivo es claro: proteger a la comunidad y asegurar que el tránsito por las Rutas 71 y 259 sea fluido para los vehículos de emergencia, respetando siempre la prioridad de paso y los límites de velocidad de 40 km/h dentro del área protegida.