El Ministerio de Salud de la Nación Argentina confirmó la detección del primer caso en el país de Mpox correspondiente al clado Ib, una variante considerada más transmisible y con mayor gravedad clínica.
El caso fue identificado en un hombre de 31 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires, que no registraba viajes recientes. El paciente fue atendido de manera ambulatoria y presenta una evolución favorable, según precisaron fuentes oficiales.
Hasta el momento, durante 2026 se habían registrado cinco contagios de la enfermedad en Argentina, todos correspondientes al clado II, con cuatro casos en la capital y uno en la provincia de Río Negro.
Desde la cartera sanitaria advirtieron que esta nueva variante requiere extremar las medidas de control. En ese sentido, instaron a los sistemas de salud a intensificar la vigilancia epidemiológica y a reforzar la detección temprana de síntomas compatibles.
La aparición del clado Ib en el país se da en medio de un escenario internacional en expansión. En lo que va del año, se notificaron 14 casos en América —principalmente en Estados Unidos— y también se reportó transmisión comunitaria en países europeos como Francia, Portugal y España.
Las autoridades recomendaron fortalecer la sospecha clínica ante la presencia de lesiones cutáneas características, inflamación de ganglios, fiebre, dolor muscular, cansancio extremo o dolor de garganta, así como indagar antecedentes de contacto o vínculos con viajeros.
En cuanto a la prevención, se indicó que las personas infectadas deben permanecer aisladas hasta la completa cicatrización de las lesiones. Además, el personal de salud debe utilizar equipos de protección adecuados y activar el rastreo de contactos en las primeras 24 horas, con seguimiento durante 21 días.
El contagio de Mpox se produce principalmente por contacto directo con lesiones en la piel o mucosas de una persona infectada, así como por objetos contaminados o secreciones respiratorias en situaciones de cercanía prolongada.
De acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional, el período de incubación varía entre cinco y 21 días, y la enfermedad suele resolverse entre dos y tres semanas con tratamiento sintomático. Entre los primeros signos pueden aparecer fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y ganglios inflamados, seguidos por lesiones en la piel que suelen localizarse en zonas genitales, anales, faciales o extremidades.
La investigación epidemiológica del caso continúa en curso y, hasta el momento, no se detectaron nuevos contagios vinculados.
R.G.