Los tribunales de Esquel serán escenario, a partir de mañana, de un proceso judicial histórico bajo la modalidad de jurado popular. Luego de la audiencia de voir dire, donde se analizaron los perfiles de los candidatos, se seleccionaron a los doce ciudadanos (seis hombres y seis mujeres) que tendrán la responsabilidad de dictaminar un veredicto.
El juicio se centrará en desentrañar qué sucedió realmente en el momento que terminó con la vida de Oscar Gutiérrez. El tribunal escuchará tres voces principales:
Fiscalía y Querella: El fiscal Fidel González y el procurador Ismael Cerda sostienen que se trató de un homicidio simple. Buscarán probar que el imputado actuó con plena intención de quitarle la vida a la víctima y que no existió una justificación legal para el ataque.
La Defensa: La estrategia del abogado del acusado será diametralmente opuesta. Plantearán que el hombre actuó bajo una legítima defensa. Según esta postura, el acusado no tuvo la intención de matar, sino que se vio forzado a reaccionar ante una agresión previa para resguardar su propia integridad.
Bajo el sistema de juicio por jurados, no será un juez técnico quien decida el destino del imputado, sino los propios vecinos. Los doce titulares deberán observar las declaraciones de los testigos, analizar las pericias científicas y las pruebas recolectadas en la escena del crimen para llegar a una decisión unánime.
El proceso demandará varias jornadas de debate intensas, donde la credibilidad de los testigos y la contundencia de las pruebas forenses serán determinantes para inclinar la balanza de la justicia.
M.G