Este día se celebra a la pizza, una preparación nacida en Italia que trascendió fronteras y se transformó en una de las comidas más consumidas a nivel mundial. Su base de masa con levadura, combinada originalmente con queso y luego con tomate, dio lugar a múltiples variantes que hoy forman parte de la cultura gastronómica de numerosos países.
En 2017, la Unesco reconoció al arte del pizzaiuolo napolitano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La distinción no refiere al plato en sí, sino al saber hacer, las técnicas y la tradición cultural vinculadas a la elaboración de la pizza en Nápoles. La declaración fue impulsada por una petición internacional que reunió más de dos millones de firmas y contó con el respaldo del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.
En la Argentina, la pizza ocupa un lugar central en la mesa y en la identidad culinaria. Si bien conviven numerosos estilos, la versión más representativa es la pizza de media masa, caracterizada por su base más gruesa y la abundancia de ingredientes. Este estilo surgió del encuentro entre los inmigrantes italianos y la diversidad de productos agrícolas del país, dando origen a una impronta local que hoy es parte del patrimonio gastronómico nacional.
R.G.