En una jornada decisiva para la administración nacional, la Cámara de Senadores aprobó este sábado el Presupuesto General de la Nación para el ejercicio 2026. Junto a la "ley de leyes", la Cámara Alta también otorgó sanción definitiva a la denominada Ley de Inocencia Fiscal, un paquete de medidas que busca reordenar la relación entre los contribuyentes y el organismo recaudador.
La aprobación del Presupuesto 2026 dota al Gobierno de una herramienta fundamental para la planificación del próximo ciclo, estableciendo las proyecciones de inflación, crecimiento del PBI y el destino de las partidas presupuestarias para áreas críticas como salud, educación y seguridad.
Ley de Inocencia Fiscal: ¿Qué implica?
Uno de los puntos más debatidos de la sesión fue la Ley de Inocencia Fiscal, que introduce cambios significativos en materia tributaria:
-
Beneficios para cumplidores: Se establecen incentivos y reducciones para aquellos contribuyentes que mantienen sus obligaciones al día.
-
Regularización de deudas: La normativa ofrece mecanismos para que pequeñas y medianas empresas puedan normalizar su situación ante la AFIP con planes de facilidades.
-
Principio de buena fe: La ley introduce el concepto de "inocencia fiscal", buscando que las sanciones por errores administrativos no intencionales no tengan el mismo peso que las maniobras de evasión deliberada.
El escenario político en el recinto
La votación reflejó los consensos alcanzados entre el oficialismo y bloques dialoguistas, quienes coincidieron en la necesidad de dotar de previsibilidad al país de cara al inicio del nuevo año.
Desde el Ejecutivo celebraron la sanción, considerando que el Presupuesto 2026 consolida el camino del equilibrio fiscal y permite proyectar una economía más estable para los sectores productivos.
Con estas leyes ya sancionadas, el Gobierno cierra el año legislativo habiendo obtenido las herramientas macroeconómicas solicitadas para la gestión del próximo periodo, marcando un cierre de 2025 con definiciones claras en el plano fiscal.
F.P