Durante su intervención en la hora de preferencia de la sesión del Honorable Concejo Deliberante celebrada este viernes la concejal Agostina Kadomoto volvió a poner el foco en la situación de la comunidad Nahuelpan y reclamó respuestas concretas al municipio.
La concejal se refirió a las condiciones en las que viven quienes residen en Nahuel Pan y, particularmente, quienes trabajan vinculados a la problemática de los residuos.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la situación de los denominados “bolseros”, las personas que recolectan las bolsas que se vuelan desde la planta hacia sus campos.
Kadomoto cuestionó el esquema de contratación utilizado por el municipio. Según explicó, se trata de contratos de locación de servicios por tres meses, con una carga mínima de 30 horas semanales y una exigencia de recolección de dos bolsones de un metro cúbico por jornada.
Sin embargo, señaló que los contratos establecen que no existe relación laboral, que no se trata de empleo público y que el municipio puede prescindir del servicio sin causa y sin indemnización.
En ese marco, solicitó información sobre la ejecución presupuestaria de la partida correspondiente —según indicó— a “otros servicios de la planta de tratamientos de residuos sólidos urbanos”.
La denuncia por la falta de agua
Otro de los puntos que Kadomoto llevó al recinto fue la situación del agua en Nahuelpan.
La concejal afirmó que desde junio la escuela de la comunidad no recibe agua potable, un suministro que, según explicó, anteriormente era llevado por el municipio.
Su preocupación estuvo especialmente centrada en los estudiantes que concurren al establecimiento.
Remarcó que se trata de una escuela con jornada extendida, donde los alumnos almuerzan, y señaló que la falta de agua repercute incluso en cuestiones básicas como poder lavarse las manos o cepillarse los dientes.
Pero, además, sostuvo que el problema alcanza a vecinos de la comunidad que tampoco pueden consumir el agua disponible en sus domicilios por no ser potable.
Por eso reclamó explicaciones: por qué se interrumpió el suministro, cómo se está paliando actualmente la situación y qué planes tiene el municipio para regularizarla.
“No se pueden realizar prácticas de salud”
Kadomoto también puso sobre la mesa la situación del puesto sanitario intercultural de Nahuelpan, al que definió como el único puesto sanitario intercultural de la provincia ubicado en una comunidad perteneciente a Esquel.
Según relató, durante un período funcionó en una de las antiguas casas del tren, en condiciones que consideró inadecuadas para la atención sanitaria.
Mencionó la falta de baño, la imposibilidad de garantizar condiciones apropiadas para el lavado de manos y la falta de privacidad para determinadas prácticas médicas, además de problemas de calefacción.
La concejal destacó el esfuerzo de los profesionales del sistema público que sostuvieron la atención en esas condiciones, pero señaló que finalmente las condiciones edilicias llevaron a detener la atención habitual.
Actualmente, según explicó, los profesionales concurren cada 15 días para entregar medicación, pero no pueden realizar prácticas propias del primer nivel de atención.
“No se pueden realizar prácticas, hacer un PAP, ver un estudio de laboratorio, revisar una panza si alguien le duele la panza, las cosas habituales que hacemos en el primer nivel de atención”, expresó.
Kadomoto recordó además que existió un compromiso del intendente para construir un puesto sanitario acorde a las necesidades de la población, pero cuestionó que hasta el momento la comunidad y el sistema de salud no hayan obtenido respuestas concretas sobre cómo avanzará ese proyecto.
“No es solo una discusión sobre la planta de residuos”
Sobre el final de su intervención, Kadomoto buscó unir los distintos reclamos.
Para la concejal, los problemas de Nahuelpan no pueden analizarse únicamente desde la cuestión ambiental o desde el funcionamiento de la planta de residuos.
“No me parece que esto sea solo una discusión sobre la planta de residuos, no me parece que sea solo una discusión de problemática ambiental”, sostuvo.
En su mirada, la situación reúne diferentes niveles de vulnerabilidad: contratos laborales precarios, falta de agua y dificultades para acceder a la atención sanitaria.
Por eso planteó que se trata de una problemática transversal vinculada con la garantía de derechos básicos y fundamentales.
Y cerró con una definición política sobre el lugar que, a su entender, debe ocupar Nahuel Pan dentro de la ciudad:
“Nahuelpan no es una zona de sacrificio, es parte de Esquel”.