Hacer muñecos de nieve: una tarea simple, pero que requiere de muchos factores para realizarse.
El primero: el tipo y la cantidad de nieve
El segundo, es el tiempo y las voluntades para enfriarse las manos y dejar concluida una obra tan icónica, que hasta tiene su monumento en Esquel, un muñeco de nieve con todas las letras.
Hay muchos tipos de muñecos de nieve, y los años más nevadores ha habido concursos incluso, donde la creatividad llegó a tener dragones, jabalíes, caballos y hasta arañas de nieve.
Pero la nieve acumulada este domingo, no fue tanta. O al menos, no hasta el momento, en nuestra ciudad.
Las zonas más altas e inaccesibles, si que permitirían obras escultóricas más desarrolladas. Pero al costo de mojarse hasta las rodillas y poner en riesgo a quienes vayan en ese camino. Además, de no poder ser disfrutados por tanta gente.
Mejor, juntar la nieve de las veredas de la propia casa o el barrio para dejar pequeñas obras de arte, fugaces y naturales como el frio mismo.
El pronostico no anuncia más precipitaciones, así que lo que tenemos es lo que hay. A disfrutarlo.
SL