El intendente Marcelo Limarieri advirtió que en Gualjaina se registran temperaturas propias de la época invernal de entre 10 y 12 grados bajo cero, y no llovió ni nevó como en otros años. Semanas atrás cayó un centímetro y medio de nieve, que con el calor del sol a las pocas horas se diluyó.
Además los cauces de ríos han bajado considerablemente. El jefe comunal mencionó que preocupa el río Chubut por la escasa agua que lleva, misma situación del río Lepá, que para esta época suele tener un importante caudal. Corre muy poca agua y no alcanza a confluir con el río Gualjaina, y en diciembre del año pasado ya se notaba el problema. “Hay una alarma que está entre amarilla y rojo”, ilustró.
La preocupación es mucha porque esos espejos lacustres proveen de agua a productores de la zona para riego de cultivos, y si bien la toma para abastecer el agua potable a la población es subterránea, proviene del río Lepá.
Limarieri indicó que en virtud de un faltante de caudal se venía dando de manera reiterada, el año pasado con el área de Servicios Públicos de la Provincia hicieron una tercera perforación para garantizar el suministro. Con la nueva perforación no hay cortes frecuentes del servicio, y llamó a la conciencia de los vecinos de evitar llenar piletones y derroches que provocan la baja presión en el abastecimiento.
Limarieri asimismo dijo que tenían una charla pendiente con el gobernador Ignacio Torres, la que tuvieron hace pocos días en Rawson, luego de un buen tiempo sin diálogo. En el marco del plan Galina le presentó varios proyectos y una obra prioritaria es dotar a familias de las conexiones a la red de gas natural. La decisión es brindar el servicio a todos los domicilios.
El intendente calificó a la reunión como productiva, admitiendo que “nos debíamos esa charla” y el gobernador escuchó las necesidades de la comunidad. “La verdad regresé de Rawson con una respuesta muy positiva”.
En otro orden Limarieri se refirió a las finanzas de su municipio, y recalcó que el primer trimestre del año fue muy dificultoso, a punto tal que no sabía si contaría con la plata para abonar los aguinaldos y hasta llegó a pagar sueldos de manera desdoblada.
Habían caído la coparticipación federal de impuestos y las regalías hidrocarburíferas en un 40%, que hace dos meses vienen recuperándose a consecuencia del conflicto en Medio Oriente, y están oxigenando las cuentas municipales.
“No nos sobra nada, pero estamos más aliviados, y podemos pagar los sueldos de forma normal”, afirmó el mandatario municipal. Además se manifestó sorprendido por las facturas de los servicios de electricidad y gas que recibió, por un importe de más de 10 millones de pesos entre ambas.