Un inusual episodio tuvo lugar en Río Negro, cuando una madre decidió dar aviso a las autoridades policiales luego de descubrir que su hijo, un menor de edad, había ingresado al domicilio familiar a bordo de un motovehículo cuya procedencia no pudo justificar.
Al constatar de manera evidente que la moto no pertenecía a nadie de su entorno familiar y ante las dudas que generaba la situación, la mujer decidió comunicarse de forma inmediata con el personal de la Unidad 68° para reportar lo que estaba ocurriendo en el interior de su vivienda.
Al recibir la alerta, la policía se desplazó hasta el domicilio indicado por la denunciante. Una vez en el lugar, procedieron a verificar los datos identificatorios del rodado en los registros del sistema informático de la fuerza. El entrecruzamiento de datos confirmó las sospechas de la madre: la motocicleta poseía un pedido de secuestro activo a raíz de una denuncia por robo radicada recientemente en la Comisaría 4° por parte de un joven de 25 años.
Ante el hallazgo y con la colaboración de la propietaria de la casa, los efectivos policiales procedieron al secuestro formal del motovehículo. El rodado fue trasladado a la sede policial y quedó a resguardo y a completa disposición de la Justicia rionegrina.