Luego del triunfo ante Inglaterra, la Selección Argentina podría enfrentar una investigación por parte de la FIFA debido a la bandera desplegada por los jugadores con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. El máximo organismo del fútbol prohíbe de manera estricta los mensajes de carácter político, ideológico o religioso durante las competencias oficiales. Aunque la entidad madre del fútbol mundial todavía no se ha pronunciado formalmente sobre este episodio, el reglamento contempla medidas disciplinarias para estos casos.
Los futbolistas Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez fueron quienes sostuvieron el cartel tras finalizar el encuentro, lo que pone el foco sobre ellos y sobre la Asociación del Fútbol Argentino. Las sanciones previstas para este tipo de infracciones van desde una simple advertencia formal hasta multas económicas considerables, que pueden recaer tanto en la federación como en los propios involucrados. Una suspensión de partidos para los jugadores es la opción menos probable en esta instancia, ya que ese castigo suele aplicarse únicamente ante situaciones de extrema gravedad o en casos de reincidencia.
Como antecedente directo en la historia de los mundiales, se recuerda lo sucedido en Rusia 2018 con los futbolistas suizos Granit Xhaka, Xherdan Shaqiri y Stephan Lichtsteiner. En aquella ocasión, celebraron sus goles frente a Serbia realizando el gesto del águila bicéfala, un símbolo vinculado al nacionalismo albanés. La FIFA intervino de oficio y sancionó económicamente a los futbolistas con multas de entre 5.000 y 10.000 francos suizos, pero ninguno de ellos recibió suspensiones deportivas que les impidieran seguir jugando el torneo.
Más allá de lo que dictaminen los reglamentos y los escritorios de la FIFA en Zúrich, hay pasiones y certezas nacionales que ninguna multa económica ni advertencia formal van a poder cambiar. Argentina le ganó a Inglaterra y el impulso de festejar y dejar un mensaje claro, fue más fuerte.
EBW