Héctor Sarquis no fue solo un miembro más de la comunidad, sino, en palabras de sus allegados, un pilar del "espíritu que gestó Punta CANAS". Quienes compartieron años de vida, proyectos y vínculos junto a él lo recordaron no solo por su presencia física, sino por los valores de amistad, solidaridad y alegría que supo sembrar en cada etapa del crecimiento del grupo.
En un comunicado publicado por la comunidad "Puntacanera", expresaron: "No hay forma de que nos deje, va a estar presente cada día, en cada acto y, lo más fuerte, en nuestros corazones". Sus compañeros resaltaron que su influencia perdurará en el tiempo, especialmente al momento de analizar situaciones o tomar decisiones, asegurando que "su manera de analizar las cosas estará presente".
Para la comunidad, la pérdida de Sarquis es un momento de reflexión sobre la huella que las personas dejan en su entorno. "La memoria es también una forma de inmortalidad y Héctor es inolvidable", concluyeron desde Punta CANAS, uniendo sus voces en un adiós que, más que una despedida final, se siente como una reafirmación de su legado dentro del grupo.