La llegada del Wiñoy Tripantu o Año Nuevo Mapuche marca un momento trascendental para los pueblos originarios de la región, abriendo un periodo de profunda conexión con la tierra y los ciclos naturales. Francisco Huenchumán, integrante de la comunidad Nahuel Pan, compartió detalles sobre el significado de esta celebración que se produce entre el 21 y el 24 de junio en el hemisferio sur. "Se celebra en el hemisferio sur... donde se renueva la naturaleza, pero así como se renueva la naturaleza, nos renovamos también las personas, así también lo creemos nosotros, como pueblos originarios de estas zonas".
A lo largo del tiempo, la conmemoración ha ganado visibilidad y cada vez más comunidades se suman a recordar sus raíces, revirtiendo siglos de imposiciones culturales que datan desde la colonización. Huenchumán recordó que durante generaciones se impuso la celebración del inicio de año del hemisferio norte y de Europa. Incluso, explicó que la tradicional fecha de San Juan el 24 de junio fue una reinterpretación cristiana de los colonizadores al ver las grandes fogatas que encendían las comunidades originarias en esta época. "Los colonizadores, que era el cristianismo, lo tomaron de la Biblia que seis meses antes de que nazca Jesucristo nació San Juan. Entonces de ahí lo toman que los pueblos originarios celebraban San Juan, nada que ver, era esto, el Año Nuevo Mapuche".
En la comunidad Nahuel Pan el encuentro principal se realiza de manera colectiva cada 24 de junio, un momento del año en el que los días comienzan a alargarse de forma perceptible. En esta fecha se reúnen para compartir alimentos, recibir a vecinos de la ciudad y expresar su gratitud. "Compartimos, agradecemos todo lo que hemos vivido hasta ese momento y a la vez pedimos el renuevo para seguir el tiempo que nos queda para adelante". El referente señaló que cada comunidad o familia adapta la celebración a sus posibilidades, y que muchos optan por vivir este proceso en la intimidad de sus hogares o en los campos durante la madrugada del 21 de junio.
Este año la celebración contará con un importante componente de integración regional. Un grupo de integrantes de Nahuel Pan planifica viajar hacia la localidad chilena de Futaleufú para acompañar a una comunidad mapuche del vecino país, devolviendo la visita que ellos realizaron el año anterior a Esquel, la cual contó con el apoyo del albergue municipal para la logística. "Es un lindo intercambio, que por más que sean diferentes países, las fronteras y demás, pero la cultura, la etnia y las creencias son las mismas".
Finalmente, Huenchumán invitó a los vecinos de la zona a interiorizarse y aprender sobre este ciclo natural que rige el territorio local, destacando que el conocimiento de estos procesos se da de manera paulatina. Destacó el valor de que la identidad originaria continúe despertando tanto en las zonas rurales como urbanas de la región. "Se van fortaleciendo año a año, tiempo a tiempo, y cada vez las comunidades como que van despertando y yo digo fortaleciendo, no de rescatando, porque yo creo que nada está perdido, sino que está dormido en cada integrante".
EBW