El sector inmobiliario en Esquel atraviesa un escenario inédito marcado por la realidad económica local. Frente a la pérdida del poder adquisitivo, las dinámicas de comercialización cambiaron de manera drástica en la ciudad, donde las propiedades ya no se alquilan con la rapidez de épocas anteriores.
"Hoy tenemos más oferta que demanda. Es una situación que estamos atravesando, creo que coyuntural, y hace años que no vivimos esto", señaló Fernando Sánchez, titular de Esquel Propiedades. El comerciante explicó que el estancamiento de los salarios estatales impactó de lleno en el rubro, ya que históricamente el empleado público traccionaba los valores de mercado en la localidad. Al no registrarse actualizaciones salariales acordes, el sector comercial y los emprendedores también sufrieron las consecuencias directas de la caída del consumo y la capacidad de pago.
Esta coyuntura provocó que muchas personas deban buscar alternativas habitacionales ante la imposibilidad de afrontar los costos. "Se hace complicado alquilar y mucha gente o está volviendo a la casa de los padres o se está arreglando de otras maneras", describió Sánchez, remarcando que actualmente cuentan con varias propiedades disponibles que permanecen desocupadas, a diferencia de otros momentos donde se ubicaban en un plazo máximo de 48 horas o una semana.
Respecto a los valores vigentes, el referente inmobiliario argumentó que, en términos comparativos, los alquileres en Esquel se encuentran por debajo de otras localidades de la provincia como Comodoro Rivadavia o Puerto Madryn, debido a que la ciudad no cuenta con otros motores económicos más allá de la administración pública. "Los alquileres no están altos, lo que pasa es que hoy a los empleados no se les está aumentando el sueldo, entonces no llegan a cubrirlo", afirmó.
Por último, Sánchez detalló que las actualizaciones trimestrales que se realizan por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantienen en porcentajes bajos, sin superar el 10% trimestral, lo cual permite que los inquilinos puedan sobrellevar los incrementos durante la vigencia del acuerdo. Sin embargo, el punto de conflicto suele presentarse al momento de la renovación del contrato. "El problema se genera cuando hay una renovación, porque el dueño quiere recuperar un poco los ingresos. Ahí es donde muchas veces nosotros negociamos para que aumente solamente lo que es el costo de vida para que no le quede la propiedad desocupada", concluyó, manifestando sus expectativas de una mejoría económica general de cara al próximo año.
EBW