Durante la séptima sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante de Esquel, la concejal Liza Arrúa Ziessenis utilizó su hora de preferencia para realizar un fuerte llamado a la coherencia política, defender las acciones del Ejecutivo y reflexionar sobre la violencia machista.
Tras comenzar saludando a los trabajadores de prensa por el Día del Periodista, la edil recogió el guante de declaraciones previas y apuntó contra la hipocresía en el recinto. "Como no le digamos mentiras a la sociedad, lo tomo, es verdad. Pediría que no solo es lo que yo digo sino lo que yo hago", expresó, reclamando a sus pares que cesen los agravios sistemáticos hacia el intendente.
En este sentido, remarcó que la ciudad padece problemas estructurales de larga data que no se resuelven con frases lindas, sino con gestión, con decisión política, con expedientes, con recursos, con obras y con responsabilidad institucional, criticando a los sectores que, según ella, solo ponen trabas en el camino.
A continuación, abordó como uno de los temas centrales la situación de la Planta de Tratamiento de Residuos Urbanos. Arrúa Ziessenis pidió a sus pares no mentirle a la gente y aclaró que el municipio ya está intentando instancias de diálogo y negociación con la Municipalidad de Trevelin, que es quien debe dar respuestas en este expediente. "La planta de residuos no puede seguir siendo usada solamente como bandera de conflicto", sentenció la concejal, definiendo el tema como un problema ambiental, sanitario y operativo que requiere discutir soluciones reales y no consignas.
Frente a lo que consideró críticas destructivas, la edil defendió los avances de la gestión local. "Si se avanza con una solución, sospechan. Si se busca financiamiento, cuestionan. Si se plantea una herramienta, traban", lamentó. No obstante, valoró que el municipio sigue gestionando y avanzando con obras históricas de gas, viviendas e infraestructura para sectores postergados. Si bien reconoció que falta mucho trabajo por resolver y que negar esto sería faltarle el respeto a los vecinos, garantizó que su bloque continuará defendiendo las inversiones y las herramientas para el desarrollo productivo.
Para cerrar su intervención, Arrúa Ziessenis se refirió al caso Agostina y a modo de reflexión, citó a un psicólogo para explicar cómo se sostiene el patriarcado y la violencia de género a través de la figura de un triángulo. Explicó que, en esta estructura, en un vértice hay un hombre, en el otro hay otro hombre, y en el vértice inferior se ubica la mujer.
"¿Qué espera el hombre de la mujer? Obediencia. ¿Qué imprime el hombre en la mujer para llegar a esto? Violencia. ¿Y a qué acompaña el hombre con esto? A otro hombre, porque para que esto exista se necesita validación", detalló la concejal. Bajo esta premisa, advirtió que cuando el hombre busca obediencia y se siente validado por otro hombre para ejercer violencia, se da la fórmula perfecta para el machismo.
Concluyendo su presentación, la edil relacionó este análisis con situaciones vividas puertas adentro del cuerpo legislativo. "Hemos tenido eventos en el Concejo Deliberante donde se pretende negar realidades de violencia y eso, desde esta banca, no lo voy a acompañar nunca. Como siempre, pido coherencia en los discursos", finalizó.
EBW