Un audio enviado por Agostina Vega a un grupo de amigas momentos antes de su desaparición se transformó en una pieza central del expediente judicial que investiga el paradero de la adolescente de 14 años, desaparecida en Córdoba desde el sábado pasado.
La grabación revela que la joven planeaba reunirse con el novio de su madre para organizar una sorpresa familiar, un detalle que los investigadores analizan para reconstruir sus últimas horas.
“Tengo que ir con el novio de mamá para hacerle una sorpresa a mi mamá. Me tengo que escapar”, se escucha decir a Agostina en el mensaje que compartió Cadena 3. La grabación fue enviada poco antes de que se perdiera todo contacto con ella y ya forma parte del expediente a cargo del fiscal Raúl Garzón.
El único detenido por el caso es Claudio Barrelier, un empleado municipal señalado como la última persona que tuvo contacto con la menor. Con el transcurso de la jornada del viernes, la pesquisa incorporó nuevas aristas: registros de cámaras de seguridad, testimonios del remisero que trasladó a la joven y versiones contrapuestas entre el entorno familiar y el principal sospechoso.
Uno de los giros más notorios de la investigación llegó este viernes de la mano del propio defensor de Barrelier. El abogado Jorge Sánchez del Bianco reveló que su cliente modificó parte de su coartada al declarar por segunda vez ante el fiscal Garzón: reconoció que la joven que aparece en un video ingresando a su domicilio es efectivamente Agostina, y que permaneció en esa casa alrededor de media hora.
La primera versión del imputado había negado ese extremo. “Mintió por temor, para proteger a su hija”, explicó Sánchez del Bianco para justificar el cambio de relato de su representado.
Ese mismo video se convirtió en uno de los pilares de la causa. Una cámara de seguridad del barrio Ferreyra, en el sur de la capital provincial, también registró el auto Ford Ka negro perteneciente a la pareja del detenido circulando por la zona el lunes pasado —es decir, antes de su arresto y después de que se lo vio ingresar a su casa junto a Agostina.
Ese dato fue el que orientó la investigación hacia esa zona y llevó al fiscal a ordenar un rastrillaje sobre un área de 200 hectáreas donde confluyen árboles, pastizales, tres lagunas y más de 30 pozos. El operativo allí duró toda la tarde del viernes y se extendió hasta la noche, momento en el que agregaron helicópteros.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó el despliegue: 150 personas, drones y personal especializado recorren el sector. “Estamos rastrillando el sector porque el fiscal evalúa que hay elementos que indican a este señor Barrelier en este lugar anterior a la detención y posterior a que se lo ve ingresando a la casa con Agostina, que está comprobado que es Agostina”, afirmó Quinteros. El funcionario subrayó que las tareas continuarían durante toda la noche. “Hemos venido para no descartar absolutamente nada”, agregó.
Mientras el operativo avanzaba en barrio Ampliación Ferreyra, una nueva marcha tomó las calles del centro de Córdoba. Cerca de las 17, familiares, amigos y vecinos de Agostina comenzaron a concentrarse en las inmediaciones de la casa de la menor. Desde allí, se trasladaron en micro y otros vehículos hacia el centro de la capital, para luego marchar por General Paz en dirección al cruce con Colón. “Nos vamos a quedar ahí hasta que aparezca alguien que nos dé respuestas”, había anticipado Miguel, el abuelo de la joven.
Al frente de la movilización marchó Melisa Heredia, la madre de Agostina. Ante la prensa, la mujer se refirió a las gestiones del fiscal: “Me informó el fiscal que esta mañana iban a haber procedimientos, que iba a dar vuelta esta ciudad para encontrar a mi hija. Y yo sé que lo está haciendo, me lo prometió y sé que el fiscal va a encontrar a mi hija”.
Luego, añadió: “Necesito que mi hija aparezca, necesito que el que la tenga que me la devuelva”. Momentos después, Heredia sufrió una descompensación y la marcha debió interrumpirse.