Una mujer acusada de robar 2.500 dólares fue sometida a castigos comunitarios en una localidad de la provincia de Cotopaxi, en Ecuador, donde autoridades ancestrales la obligaron a caminar desnuda y descalza mientras cargaba un pesado saco sobre la espalda como parte de una sanción pública.
Durante el procedimiento, la sospechosa también fue sometida a baños rituales con agua fría de río y a un castigo físico con plantas de ortiga. Además, tuvo que pedir perdón públicamente a la víctima y a toda la comunidad antes de recuperar la libertad.
Según informaron distintos medios locales, la mujer de 40 años era investigada por el presunto delito de robo con escopolamina, un alcaloide de origen natural que es conocido popularmente como "burundanga". Durante la audiencia comunitaria, las autoridades le exigieron devolver de manera inmediata el dinero denunciado como robado.
Hasta el momento, no se informó oficialmente si la acusada será puesta a disposición de la justicia ordinaria ecuatoriana ni si existen otras investigaciones abiertas vinculadas al caso.
La medida se desarrolló frente a integrantes de la comunidad y autoridades locales. Como parte del procedimiento, la acusada recorrió distintas calles de la localidad desnuda y descalza mientras llevaba un bulto pesado sobre la espalda.
Durante el trayecto, miembros de la comunidad acompañaron el recorrido y participaron de los rituales tradicionales. “Aprendé a trabajar, sinvergüenza. Nunca más, nunca más” le gritaban los vecinos mientras caminaba, inicialmente, y mientras le pegaban con la planta de ortiga cuando estaba dentro del agua fría, después. Las autoridades comunitarias definieron las medidas como parte de un proceso de “purificación y escarmiento”.
Las prácticas forman parte de mecanismos tradicionales utilizados por distintas comunidades indígenas de Ecuador para resolver conflictos internos y sancionar conductas consideradas perjudiciales para la convivencia.