La Justicia condenó en la Comarca Andina a Ángel Martiniano González a dos años de prisión de ejecución condicional tras admitir su responsabilidad en reiterados hechos de violencia de género contra una mujer. La sentencia fue dictada mediante un juicio abreviado, mecanismo en el que el imputado acepta los cargos y la pena acordada entre la Fiscalía y la defensa.
La investigación estuvo encabezada por la fiscal Débora Barrionuevo, quien solicitó medidas de resguardo para la víctima desde el inicio del proceso. El acusado permaneció detenido con prisión preventiva desde marzo hasta la realización del juicio debido al riesgo que representaba para la mujer y a los reiterados incumplimientos de órdenes judiciales previas.
Una investigación marcada por el hostigamiento
De acuerdo con la acusación, el hombre enfrentaba cargos por violación de domicilio y desobediencia judicial en al menos tres episodios distintos. Uno de ellos ocurrió en febrero y otros dos el mismo 22 de marzo, uno durante la mañana y otro por la noche.
En este último caso, González fue detenido en flagrancia dentro de la vivienda de la víctima. La detención se produjo durante los rondines preventivos que la Policía realizaba en el lugar por pedido de la Fiscalía.
Según la investigación, el acusado ignoró reiteradamente las restricciones impuestas por el Juzgado de Familia, situación que derivó en la decisión de mantenerlo encarcelado preventivamente para proteger a la mujer.
Las condiciones que deberá cumplir
Al no registrar antecedentes penales computables, la pena impuesta quedó bajo modalidad condicional. Sin embargo, la resolución judicial establece una serie de reglas estrictas cuyo incumplimiento podría derivar en prisión efectiva.
Entre las medidas impuestas, el condenado tiene prohibido acercarse a menos de 200 metros de la víctima y no podrá mantener contacto por ningún medio, incluyendo llamadas telefónicas, mensajes o redes sociales.
Durante la audiencia, el juez le advirtió que cualquier desobediencia implicará la revocación de la condicionalidad de la pena y su inmediato envío a prisión.
Además, González fijó domicilio en El Bolsón y deberá informar a la Justicia cualquier cambio de residencia.
Tratamiento psicológico y abordaje del consumo de alcohol
La sentencia también incluyó medidas orientadas a trabajar las conductas violentas y el consumo problemático de alcohol detectado durante el proceso.
El condenado deberá asistir obligatoriamente al Taller de Visibilización y Reflexión sobre Violencia de Género (TAVIRE), iniciar tratamiento psicológico y cumplir un abordaje específico por consumo de alcohol.
Desde la Fiscalía sostuvieron que estas medidas buscan reducir riesgos futuros y establecer un seguimiento sobre el comportamiento del agresor.
Acompañamiento a la víctima
Durante la investigación intervinieron profesionales del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) y del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), cuyos informes fueron incorporados al expediente.
Los especialistas señalaron que la mujer atravesaba un estado de temor permanente e hipervigilancia debido a las situaciones de hostigamiento sufridas.
Actualmente, la víctima continúa recibiendo asistencia y acompañamiento integral por parte del SAVD mientras avanza el proceso de recuperación y fortalecimiento de su seguridad personal.
O.P.